¿Le preocupan los nuevos precios de la energía? ¡Haga del aumento de tarifas de gas y electricidad una oportunidad! Las empresas que utilizan de forma eficiente la energía usan menos recursos para lograr las mismas metas, reduciendo costos y preservando la naturaleza. ¿El resultado? Ganan competitividad sobre todas las demás. Nosotros lo podemos ayudar a lograrlo con nuestras charlas, conferencias, cursos y seminarios sobre eficiencia energética. Esperamos su consulta: jandreotti@fibertel.com.ar.

Mostrando entradas con la etiqueta Eficiencia Energética. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Eficiencia Energética. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de abril de 2021

Córdoba realizará por primera vez una Cumbre Mundial de Economía Circular


15/04/2021

Ciudad Amiga del AmbienteCiudad de OportunidadesGestión Ambiental y Sostenibilidad

El anuncio fue realizado por el intendente Martín Llaryora en el primer Congreso de Economía Circular de la ciudad, que tuvo como objetivo potenciar el modelo alternativo de producción económica.

Estuvieron presentes funcionarios, representantes de diversas entidades, universidades, fundaciones y empresas.

De la mano de expositores internacionales, y de manera remota, se conocieron experiencias que sirven de modelo.

 

El Intendente Martín Llaryora cerró hoy el primer Congreso de Economía Circular llevado a cabo este jueves, con la organización de la Municipalidad de Córdoba y la coordinación del Ente BioCórdoba, que contó con las ponencias de expositores internacionales.

Durante toda la mañana se reunieron bajo un estricto protocolo sanitario, funcionarios, representantes de diversas entidades, universidades, fundaciones y empresas para dialogar acerca de los esfuerzos y los desafíos que demanda el camino de la Economía Circular.

 

“En virtud al cambio climático y disrupciones tecnológicas, el mundo está cambiando el paradigma. Y el mundo no espera a una ciudad u otra, las tendencias se aplican. Adaptarse no es optativo. Ese, no es solo un cambio que nos proponemos a hacer dentro de nuestra ciudad, sino que también queremos liderarlo. Por eso estamos convocando a una Cumbre Mundial de Economía Circular para el mes de agosto”, anunció Llaryora.

 

El intendente sostuvo que Córdoba debe liderar los cambios de paradigma ambientales y productivos y propuso que la ciudad se anime a ser resilientes e innovadores, aplicando lo que él denomina las cuatro C de la Economía: La Economía de Conocimiento, la Economía Creativa, la Economía Circular y la Economía Comunitaria.

 

“Entender ese marco de disrupción es comprender la resiliencia, para encaminarnos hacia ese paradigma que Córdoba quiere liderar y avanzar para que nuestros vecinos estén mejor, con los paradigmas ambientales modernos, innovadores, que prioricen el cuidado del medioambiente, en post del bienestar de las nuevas generaciones”, expresó el Jefe Comunal.

 

Por el contrario, agregó el intendente, “el modelo productivo utilizado a lo largo del Siglo XX y en parte del actual nos lleva a la situación que todos conocemos: calentamiento global, destrucción del ambiente y al agotamiento de recursos. Por eso, este encuentro al que hoy asistimos es disruptivo, porque tenemos cimentada la idea de que ese paradigma productivo del siglo pasado se tiene que acabar y no podemos esperar que otras ciudades sean las que solucionen nuestros problemas, sino que tenemos que colaborar con el mundo desde donde estamos”.

 

El propósito del congreso fue potenciar y acelerar este modelo de producción en la ciudad de Córdoba mediante la construcción de redes de trabajo locales para diseñar e implementar estrategias circulares. Es necesario también incluir la Economía Circular en las escuelas para escalar las soluciones circulares.

 

En sus palabras de apertura, el Titular del Ente BioCórdoba, Enzo Cravero, sostuvo: “Estamos comprometidos con este modelo económico, creemos en él y en el compromiso del sector público, privado, universidades y ONG para contribuir a la trasformación de fondo de los medios de producción y las cadenas de suministro. Soñamos con este modelo productivo y sabemos que no alcanza con cambiar la forma de producir, sino también con que todos y todas cambiemos nuestros hábitos y cultura de consumo. Sabemos que los cordobeses y cordobesas nos acompañarán en este proceso”.

 

A su turno, el secretario de Gestión Ambiental y Sostenibilidad, Jorge Folloni, expresó: “Cuando Martín Llaryora asumió la intendencia de la ciudad de Córdoba decidió crear la Secretaria de Gestión Ambiental y Sostenibilidad, lo cual fue un paso muy importante en la visión ambiental para la ciudad. La idea de Gestión es la de actuar para fortalecer e impulsar soluciones para la convivencia de las especies y el cuidado del ecosistema. Pero también, el intendente le agregó la Sostenibilidad, un concepto económico, social y en armonía con el ambiente. Desde allí, esta gestión ya vislumbraba el paso de la economía lineal para reemplazarla por la economía circular”.

 

A su turno, el secretario de Ambiente, Juan Carlos Scotto, manifestó su satisfacción por la realización de este evento y felicitó al Municipio por “la agenda ambiental que impulsa, instalando el cuidado del medioambiente como una política de Estado”.

 

Participaron del Congreso el Secretario de Gestión Ambiental y Sostenibilidad, Jorge Folloni; el presidente del Ente BioCórdoba, Enzo Cravero; la presidenta de Córdoba Obras y Servicios (COyS), Victoria Flores; el secretario de Ambiente del Gobierno Provincial, Juan Carlos Scotto; y el titular de Comercor, Julio Bañuelos.

 

El encuentro entre todos los agentes de la ciudad significó un momento de innovación para mejorar la calidad de vida de las personas, aumentar la competitividad y generar soluciones a los diversos problemas ambientales que nos aquejan como sociedad, como el calentamiento global y el agotamiento de los recursos naturales.

Para ello, los asistentes participaron de un taller guiado por el ingeniero Carlos Ferrari. Reunidos en mesas de trabajos, se crearon ideas fuerza para la construcción de acuerdos entre el sector público, privado y asociaciones de la sociedad civil. Las propuestas giraron en torno a los retos, las oportunidades y planes de acción para acelerar la transición hacia la Economía Circular de la ciudad de Córdoba.

Previamente presentaron su visión sobre la Economía circular los invitados internacionales. A su turno se hicieron presentes, vía remota, el alcalde de la ciudad de Curitiba, Brasil, Rafael Greca; y Petar Ostojic, fundador y Director Ejecutivo de Centro de Innovación y Economía Circular de Chile y Director y Emprendedor de Endeavor Chile.

También expuso de manera virtual, desde México, Othon Osorio, Director General de Management Natural, empresa de consultoría enfocada en liderazgo, emprendimiento y aprendizaje, dedicada a impulsar proyectos sociales y de economía circular. Su empresa diseñó UMANA (Universidad de Management Natural), una plataforma que propone un modelo de aprendizaje en relación al ambiente.

¿Qué es la Economía Circular?

La Economía Circular es un método alternativo al actual proceso de economía lineal, que pretende transformar los patrones de producción y consumo de la sociedad para lograr un sistema productivo sustentable. Este paradigma propone reutilizar los recursos que actualmente son considerados residuos, para alcanzar un uso más eficiente de aquellos e incorporarlos nuevamente al proceso productivo.


Fuente: http://www.ads-makers.com/online/?id=T0RBPV9Oak09X01qQTNNRFl3Tnc9PV9NalEzX016VT0=


Temas Relacionados

Economía Circular - Introducción

https://egresadoselectronicaunc.blogspot.com/2016/02/economia-circular-introduccion.html


jueves, 6 de julio de 2017

jueves, 5 de enero de 2017

Etiqueta de eficiencia energética para lavarropas (IRAM – 2141-3)

Introducción
Esta etiqueta califica la eficiencia y la eficacia mediante un sistema comparativo que se compone de siete clases de eficiencia identificadas por las letras A, B, C, D, E, F y G, donde la letra A se le adjudica a los lavarropas eléctricos más eficientes y la G a los menos eficientes. Cabe señalar que por resolución de la ex Secretaría de Energía para comercializar lavarropas es necesario que los productos tengan una clase de eficiencia energética “B” o superior.
Asimismo, con la finalidad de que el consumidor pueda realizar una comparación más detallada entre un modelo de lavarropas y otro, la Norma está siendo estudiada para incorporar en un futuro las clases A+, A++ y A+++, tal como ya se encuentran en las etiquetas de refrigeradores y lámparas. 
Con la eficacia (referida a la eficacia de lavado y a la eficacia de centrifugado) se sigue un procedimiento similar con la indicación mediante siete letras (desde la A hasta la G).
Tal como lo indica la Norma IRAM 2141-3 que establece esta etiqueta, debe ser fácilmente legible y adherirse en la parte externa del lavarropas, ya sea en la parte frontal o en la parte superior de manera que en ningún caso quede oculta. 
Información detallada de la etiqueta de Eficiencia Energética de lavarropas eléctricos (desde arriba hacia abajo)
1) La marca comercial del proveedor.
2) La identificación del modelo del aparato.
3) Origen: indica el país de origen en que fue fabricado.
4) La clase de eficiencia energética: representa la relación entre la energía que consume y las prestaciones que ofrece.
5) El consumo de energía KWh/ciclo: indica el consumo de energía expresado en kilowatt hora por ciclo de lavado de algodón. Los valores habituales oscilan entre 0,55 y 1,2 KWh/ ciclo. Así, por ejemplo, si este valor fuera de 3 kWh  y el lavarropas es utilizado 50 veces en el bimestre, es posible calcular que de la factura de electricidad 150 kWh corresponderán al uso de este artefacto. De todas maneras, tal como figura en la etiqueta, el consumo real depende de las condiciones de utilización del aparato (según el programa de lavado que se elija, la temperatura del agua, la velocidad y eficacia del centrifugado, etc.)
6) La clase de eficacia de lavado*: indica cuán satisfactoriamente remueve las manchas sobre prendas de algodón, en una escala que va desde la A hasta la G.
7) La clase de eficacia del centrifugado*: indica cuán secas deja las prendas de algodón luego del lavado, también en una escala que va desde la A hasta la G.
8) Velocidad de centrifugado (rpm): indica la velocidad máxima de centrifugado alcanzado en un ciclo de lavado de algodón en revoluciones por minuto (rpm). Las velocidades de centrifugado van de 600 a 1400 rpm.
9) La capacidad en Kg de algodón: indica la capacidad en kilogramos de algodón por lavado. Para uso doméstico, las capacidades pueden variar entre 5 y 12 Kg.
10) Consumo de agua en l /ciclo: indica el consumo de agua en litros por cada lavado. Los mínimos y máximos habituales son 40 litros y 250 litros por ciclo.
11) El ruido durante el lavado y el centrifugado. Cabe aclarar que estos dos valores aún no se ven expresados en las etiquetas, ya que se están estudiando los estándares a tener en cuenta para su cálculo.
12) Norma IRAM 2141-3 que establece esta etiqueta.
13) La resolución de la ex Secretaría de Industria, Comercio y Minería Nº 319/99 que hace obligatorio el etiquetado en lavarropas eléctricos.
14) El sello de conformidad del organismo de certificación que garantiza que los valores que figuran en la etiqueta son los correctos.
13) El número de certificado emitido por el organismo de certificación.

* Entendemos que para ser coherente, la etiqueta debería decir “más eficaz” para la letra A y *menos eficaz” para la letra G, en lugar de usar las expresiones “más eficiente” y “menos eficiente” utilizadas por IRAM en la fuente de esta nota.

Fuente:

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Etiquetas de Eficiencia Energética para lámparas incandescentes y halógenas (IRAM – 62404 - 1) y para lámparas fluorescentes (IRAM – 62404 - 2)


En las presentes etiquetas se califica la eficiencia mediante un sistema comparativo que se compone de siete clases de eficiencia identificadas por las letras A++, A+, A, B, C, D y E, donde la letra A++ se le adjudica a las lámparas más eficientes y la E a las menos eficientes.
Según las Normas IRAM 62404-1 e IRAM 62404-2 que establecen las etiquetas de lámparas incandescentes y halógenas y fluorescentes, las mismas se deben colocar, imprimir o adherir en la parte externa de cada embalaje individual de la lámpara. A su vez, el fabricante puede optar por una versión policromática donde las escalas figuran en color  o bien por una monocromática (blanco y negro).



La etiqueta de lámparas incandescentes y halógenas informa: (Fig. 1)
1) La clase de eficiencia energética
2) El flujo luminoso de la lámpara en lúmenes, es decir, la cantidad de luz efectiva que brinda. Cuanto mayor sea este valor más luz proporcionará la lámpara.
3) La potencia eléctrica que consume ese producto expresado en watt. Cuanto mayor flujo luminoso y menor potencia consumida, mejor será su eficiencia energética.
4) Su vida útil expresada en horas.
5) La Norma IRAM 62404-1 que establece esta etiqueta.
6) El sello de conformidad del organismo de certificación que garantiza que los valores que figuran en la etiqueta son los correctos.

Fig.1 - Lámparas incandescentes y halógenas
La etiqueta de lámparas fluorescentes informa: (Fig.2)
1) La clase de eficiencia energética
2) El flujo luminoso de la lámpara en lúmenes, es decir, la cantidad de luz efectiva que brinda
3) La potencia eléctrica que consume ese producto expresado en watt. Cuanto mayor flujo luminoso y menor potencia consumida, mejor será su eficiencia energética.
4) La Norma IRAM 62404-2 que establece esta etiqueta.
5) El sello de conformidad del organismo de certificación que garantiza que los valores que figuran en la etiqueta son los correctos.

Fig.2 - Lámparas fluorescentes
Eficacia de las lámparas
Se define la eficacia de una lámpara como el cociente entre el flujo luminoso de la lámpara y la potencia eléctrica que consume dicha lámpara para emitir ese flujo luminoso. Se expresa en Lúmenes/ Watt.
Cada letra  A++, A+, A, B, C, D y E, incluye un rango de eficacia, por lo cual dos lámparas con la misma letra pueden tener dos valores diferentes de eficacia. Si bien estos valores serán próximos, una de las lámparas consumirá menos que la otra para el mismo flujo luminoso. Si bien la etiqueta no da este cociente, da el numerador y el denominador que permiten al usuario calcularlo.

Referencias


domingo, 10 de julio de 2016

Análisis del aumento de tarifas de gas y electricidad

Siguiendo el estilo de este Blog,  haremos un análisis técnico del aumento de tarifas, tanto de gas como de electricidad, considerando la estructura del sistema tarifario argentino y sus defectos y consecuencias.

La estructura de los cuadros tarifarios argentinos
La estructura de los cuadros tarifarios tanto para gas, como para electricidad, se basa en el concepto del negavatio, propuesto por el estadounidense Amory Lovins. Este concepto es un método para premiar  a quien consume la menor cantidad de energía posible, ya que la energía es un bien escaso en el planeta y que los recursos para costear ese premio sean provistos por quien consume más energía que la que necesita.
De esta manera, el negavatio se define como el vatio que no se consume y como tal, debe tener un valor, que se paga como premio a quien no lo consume y lo provee quien lo consumió sin necesitarlo.
Siguiendo esta idea, en Argentina se compara lo que el usuario de gas consumió en igual período del año anterior, con el período actual. Quien reduce su consumo en un 15%, entra en un cuadro tarifario con un precio del m3 de gas que tiene un valor sensiblemente menor que quien no lo redujo.  Adicionalmente, se encuadra al usuario en una categoría tarifaria determinada, en base al consumo anual móvil, que va cambiando período a período de medición con cada factura, afectando también el precio del m3 y costos y cargos fijos a pagar.
Con la estructura tarifaria de electricidad, el concepto es el mismo, aunque mucho más complicado, al menos en Córdoba, por la enorme cantidad de reglas diferenciadoras de los niveles de consumo considerados en el cuadro tarifario.
Todo este mecanismo considera al usuario provisto de una herramienta para lograr el objetivo de acumular cada vez más negavatios hora en su haber, y con ello obtener un menor monto a pagar en su factura de energía: la eficiencia energética.
El esquema descripto parece, al menos ideal y teóricamente, cerrar a la perfección, dado que premios y castigos son auto - mantenidos en forma cerrada por los usuarios entre sí, y en términos electrónicos auto- oscilando y con el tiempo atenuado en su conjunto, a medida que más usuarios vayan bajando su consumo.
Los problemas del mecanismo tarifario mencionado
1º) Problema: Supongamos que un usuario de gas reduce su consumo en un período dado de 2016, más del 15% que en igual período de 2015, obteniendo el descuento correspondiente. Si el usuario no ha puesto en práctica ninguna técnica de eficiencia energética, podrá lograr para igual período de 2017, por segunda vez, una reducción de consumo igual o mayor del 15% respecto a 2016, mediante la eficiencia energética que ponga en práctica. Si bien las técnicas de eficiencia energética tienen varios niveles de aplicación, desde las de costo nulo hasta las que implican grandes inversiones, en la práctica la mayoría de los usuarios no dispondrá del dinero suficiente para realizar grandes inversiones y lo más probable es que lleguen a un nivel de consumo en que ya no puedan reducirlo más.
2º) Problema: Los cuadros tarifarios, debido a las reglas de premios y castigos, basadas en los consumos totales de cada período y de los anteriores complican de tal manera las cosas, que un usuario normal tiene muy pocas probabilidades de saber cuanto le irá a costar el m3 de gas, o el kilovatio hora de energía eléctrica, en el momento en que los está consumiendo, cuando le llegue la factura al fin del período. Y si como esto fuera poco, adicionando un recorte del 400%, las posibilidades de un usuario de poder imaginar cuanto va a pagar son realmente nulas.
Para decirlo de una manera más práctica, si Ud va a comprar tomates y están muy caros, no los compra y los reemplaza por otra hortaliza que esté a buen precio, pero cuando consume la energía lo debe hacer sin saber cuanto le cuesta.
3º) Problema: La imposibilidad de saber de antemano cuanto Ud pagará el m3 de gas y el kilovatio hora de electricidad representa un obstáculo, en el momento de comprar algunos artefactos para el hogar. Por ejemplo, supongamos que Ud tiene un calefactor a gas de tiro balanceado y debe reemplazarlo por obsolecencia. Las posibilidades son otro calefactor o una bomba de calor. ¿Cómo hace para saber cual le convendrá más? Debería considerar el precio inicial de ambos artefactos, el costo de instalación y comparar el costo en $ de ambos equipos entregando al ambiente la misma energía calórica. Si Ud contara con esos tres costos de antemano, sería muy facil elegir. Pero con los cuadros tarifarios actuales es muy dificil que pueda acertar en la elección.
Los aumentos tarifarios recientes
La tarifa del gas se compone del precio en el punto de ingreso del sistema de Transporte, más el precio del transporte por los gasoductos troncales, más el precio de la distribución. Los tres componentes son fijados por el Ministerio de Energía y Minería (MINEM) de la Nación y los cuadros tarifarios para los usuarios del gas de cada empresa distribuidora, son el resultado de los tres precios mencionados anteriorrmente. Para Distribuidora de Gas del Centro está actualmente en vigencia el siguiente: http://egresadoselectronicaunc.blogspot.com.ar/2016/05/enargas-modifica-cuadro-tarifario.html .
El ENARGAS (Ente Nacional de Regulación del Gas) es el encargado de hacer cumplir los cuadros tarifarios establecidos por el MINEM.
En el caso de la electricidad, los precios de la energía eléctrica [KWh] se componen del precio de generación, más el precio del transporte, más el VAD (Valor Agregado de Distribución). Los dos primeros componentes son fijados por el Ministerio de Energía y Minería de la Nación (Minem) y en el caso de Córdoba el VAD es propuesto por EPEC y aprobado por el ERSEP (Ente Regulador de los Servicios Públicos) de la Provincia de Córdoba.
Los antecedentes próximos de incrementos de tarifas para el gas, fueron los aumentos de la tarifa a partir del 1º de abril de 2014 y a partir del 1º de mayo de 2015. Luego vino el aumento que anunció el ministro Aranguren y que ha sido furiosamente rechazado por  el 99% de los usuarios.
Para la electricidad, en cambio, en Córdoba EPEC realizó dos aumentos del VAD, del 15% cada uno, a partir del 1º de noviembre de 2015 y otro similar a partir del 1º de febrero de 2016, este último coincidente con el aumento de la energía de generación realizada para todo el país por el gobierno nacional. Actualmente se encuentra vigente en Córdoba el cuadro tarifario aprobado por el ERSEP, que incluye los tres aumentos acumulados:  http://boletinoficial.cba.gov.ar/wp-content/4p96humuzp/2016/02/ANEXO_ERSEP_F.pdf
El aumento de las tarifas eléctricas, si bien son rechazados por la mayoría de los usuarios, todavía el rechazo no se ha manifestado en forma furiosa, debido a que el consumo de electricidad en invierno es menor que en verano.

 ¿Por qué el aumento del gas no fue aceptado por los usuarios y provocaron la indignación general?

1º) Causa: Porque el aumento es excesivo. Aumentar la tarifa del gas natural hasta 400% a los usuarios residenciales y 500% a las PYME, respecto al valor que habrían tenido con la tarifa anterior al aumento, de un insumo de primera necesidad, es imposible de absorber para cualquier economía.
En cualquier sistema que se encuentre en equilibrio, cuando es afectado por una perturbación, aunque sea pequeña, se rompe el equilibrio. Si la perturbación es pequeña, el sistema tiene altas probabilidades de recuperarse por si mismo, estableciéndose un nuevo equilibro.
En el caso de la economía de Argentina, no solo se introdujo una perturbación demasiado grande, como para que sea absorbida, sino que esa perturbación vino acompañada por otras similares, como el aumento disparatado de la energía eléctrica y los combustibles, en un ambiente de inflación galopante, no existiendo de esa manera ninguna posibilidad de alcanzar un nuevo equilibrio.

2º) Causa: La gran mayoría de los usuarios, lo único que interpreta de la factura de gas es el precio final. No sabe leer en ella el consumo del bimestre, ni el período de medición, ni las fechas de las lecturas, ni entiende porqué le corrigen el volumen consumido en función de las kilocalorías/m3 del gas consumido, etc. Para colmo, ECOGAS en las facturas confunde kilocalorías con calorías: una vergûenza.
Los periodistas, como siempre, cada vez que hablan, como no tienen idea, dicen todos los disparates posibles y confunden más al usuario. La prueba está en que cuando aparece un usuario protestando porque ahora debe pagar una suma que considera excesiva, el periodista siempre le pregunta: ¿Y antes cuanto pagaba? El usuario le responde una cifra que por lo general es 10 veces menor que la actual. Pero eso no es posible que ocurra, porque el recorte del 400% implica que, si la comparación estuviera bien hecha, la nueva factura no debe pasar de 5 veces, lo que hubiera pagado con el mismo consumo, con la tarifa anterior. El usuario responde un disparate porque compara con la factura del bimestre anterior, que tuvo otro consumo y  en el cual el período de medición estaba compuesto en parte por la tarifa vieja y en parte por la nueva tarifa con el aumento de Aranguren. El periodista entiende cualquier cosa y luego la repite en todos lados y contribuye a aumentar el caos generalizado.

3º) Causa: Sería lógico pensar que un usuario que no sabe leer la factura de gas, que dicho sea de paso, es innecesariamente complicada  y tiene demasiados items, tampoco pueda saber como ahorrar en el consumo de gas. La Subsecretaría de Ahorro y Eficiencia Energética, dependiente de la Secretaría de Planeamiento Energético Estratégico, que a su vez depende del Ministerio de Energía y Minería, es decir del ministro Aranguren, debería haber realizado una campaña para instruir a los usuarios sobre las técnicas de eficiencia energética que le permitieran reducir su consumo sin reducir su confort, antes de que los aumentos entraran en vigencia. Sin embargo, esta subsecretaría no hizo oir su voz.

4º) Causa: Una economía que durante 12 años funcionó, mal o bien, con determinadas reglas de juego, pero que se encuentra funcionando, no admite ser sometida a un cambio brusco y sorpresivo, para el cual carece de capacidad de reacción. Si bien la energía no es conveniente que sea barata, para evitar que se despilfarre, tampoco puede ser llevada en una sola jugada de barata a impagable. Y el aumento desmedido, no solo afecta al confort de los usuarios, sino que afecta la producción de las empresas, ya que la incidencia del costo de la energía hacen inviables los precios a que se elevará esa producción.
El efecto de los aumentos se parece mucho a incendiar un país. Si esto no se para, las consecuencias serán nefastas. La inflación seguirá en aumento y la desocupación aumentará aún más hasta límites inmanejables. El resultado será el caos.

5º) Causa: Si bien se estableció una tarifa social para quienes perciban ingresos menores que dos salarios mínimos, el aumento de la tarifa es impagable también para quienes cobran montos algo superiores a ese. La falta de audiencias públicas, que no se realizaron ni para el caso del gas, ni para la electricidad, no le permitió a las autoridades conocer la realidad de los habitantes del país, que dista bastante de lo que indican las estadísticas. En definitiva, la realidad es que prácticamente les regalan el gas y la electricidad a las clases más bajas y castigan severamente a la clase media, que no tiene ingresos que le permitan absorber los tarifazos simultáneos de gas y de electricidad, ya que sus ingresos son evaluados de manera separada para gas y electricidad, como si no tuviera que ser pagada la suma de ambos con el mismo ingreso. Esto transforma al castigo para la clase media, no solo en severo, sino también injusto.

Que los jueces se hagan cargo?
Los jueces, sensibilizados por la desesperación de los usuarios, resolvieron intervenir en casi todo el país, estableciendo recursos de amparo a diestra y siniestra, que terminaron por suspender el aumento del gas en todo el país.
Es evidente que la medida tomada por la Justicia, no solo era necesaria, sino que fue imprescindible para calmar un poco los ánimos, evitando que se produzca un estallido que afecte seriamente la paz social.
El gobierno nacional, lejos de entender y reconocer el problema que él mismo ha creado, pretende que la Corte Suprema convalide los aumentos y le de la razón, cuando es evidente que no la tiene.
El problema es demasiado complejo, como para resolverlo a las patadas, imponiendo por la fuerza medidas irracionales. Si el gobierno no lo resueve por si mismo, perderá autoridad y dificilmente la Corte Suprema pueda solucionarle un problema que no corresponde a sus funciones específicas.


Temas Relacionados




domingo, 22 de mayo de 2016

¿Calefacción a gas o a electricidad? ¿Cuál gasta menos?

Vamos a comparar, el costo por hora de funcionamiento de un calefactor de tiro balanceado que, funcionando al máximo,  irradie al ambiente a calefaccionar  una determinada cantidad de Kcal/h (Kilocalorías por hora), con una estufa eléctrica, que irradie al ambiente la misma cantidad de Kcal/h. Consideraremos un usuario residencial, con las tarifas de gas de Distribuidora de Gas del Centro S.A., en vigencia a partir del 1º de abril de 2016 y con las tarifas de electricidad de EPEC en vigencia a partir del 1º de febrero de 2016.
Fig.1 – Calefactor de tiro balanceado de 3.000 Kcal/h
Fig. 2 – Estufa eléctrica que irradie la misma cantidad de
             Kcal/h hacia el ambiente que el calefactor.    













Consideraremos un calefactor de tiro balanceado de fabricación nacional de 3.000Kcal/h, es decir que consume con un gas de 9300Kcal/m3, una cantidad de gas por hora igual a: 3.000/9.300 =  0,32 m3/h.  Supondremos para el calefactor un rendimiento al máximo, que es el promedio de todas las letras de eficiencia de la norma NAG-315* (Promedio de las eficiencias A, B, C y D) [1], que es más bajo que el promedio de las mediciones realizadas por el INTI en el año 2008 [2]: 65%. (El rendimiento al máximo es el más alto, al mínimo es mucho más bajo)
El calefactor entregará al ambiente 3.000Kcal/h x65/100 = 1.950Kcal/h, el resto (1.050Kcal/h) se pierde al exterior.
* La Norma NAG-315 fue emitida por el ENARGAS a fines de 2015 y entrará en vigencia a partir de 2020. Ella establece una forma de medir el rendimiento de tal manera que sea un promedio entre los rendimientos del calefactor en máximo, mínimo y piloto, fijando un patrón de tiempo probable, en que el calefactor se encontrará en cada una de estas posiciones a lo largo del día. Por consejo de uno de los principales fabricantes nacionales, hemos tomado el promedio de los valores de eficiencia de cada letra de la futura etiqueta de eficiencia de dicha norma, para el calefactor al máximo, lo que significa que hemos considerado la eficiencia más desfavorable, ya que el promedio de las mediciones que realizó el INTI, sobre 13 calefactores nacionales (al máximo) en 2008, le dio 69,52%. La medición de la eficiencia en forma individual es mayor para los calefactores al máximo, menor para mínimo y mucho menor para piloto. Actualmente los calefactores de tiro balanceado no tienen incorporada ninguna etiqueta de eficiencia y hasta ahora, según el INTI, sólo se exigía que el rendimiento de los calefactores de tiro balanceado fuera mayor que 65% al máximo.

La estufa eléctrica, tiene un rendimiento del 100%, y para entregar al ambiente 1.950Kcal/h consumirá, de la red de EPEC, también 1.950 Kcal /h =  2,26785 kWh/h.

Entonces nuestro problema consistirá en comparar el costo de 0,32m3/h de gas con 2,26785 KWh/h, con las tarifas actuales de gas y electricidad. Todos los valores en $ son sin impuestos.

1º) Consideremos el máximo precio del m3 de gas correspondiente a un usuario R3-4º sin reducción de consumo respecto de igual período del año anterior y el mínimo precio por KWh, correspondiente a un usuario de electricidad que haya consumido menos de 80KWh/mes, con más del 20% de reducción de consumo, respecto al año anterior y calculemos el gasto en pesos por hora del calefactor de tiro balanceado a gas natural y de la estufa eléctrica

Precio del gas---------------------$5,025384/m3 x 0,32m3/h = $ 1,61/h
Precio de electricidad------------$0,56420/KWh x 2,26785 kWh/h= $1,28/h
En este caso sale más barata la calefacción eléctrica.

2º) Consideremos ahora el máximo precio del m3 de gas correspondiente a un usuario R3-4º sin reducción de consumo respecto de igual período del año anterior y el mínimo precio por KWh, correspondiente a un usuario de electricidad que haya consumido más de 80KWh/mes y menos de 120KWh/mes, con más del 20% de reducción de consumo, respecto al año anterior y calculemos el gasto en pesos por hora del calefactor de tiro balanceado a gas natural y de la estufa eléctrica

Precio del gas---------------------$5,025384/m3 x 0,32m3/h = $1,61/h
Precio de electricidad------------$0,61205/KWh x 2,26785  kWh/h= $1,39/h
En este caso sigue saliendo más barata la calefacción eléctrica.

3º) Consideremos ahora el máximo precio del m3 de gas correspondiente a un usuario R3-4º sin reducción de consumo respecto de igual período del año anterior y el mínimo precio por KWh, correspondiente a un usuario de electricidad que haya consumido más de 120KWh/mes y menos de 500KWh/mes, con más del 20% de reducción de consumo, respecto al año anterior y calculemos el gasto en pesos por hora del calefactor de tiro balanceado a gas natural y de la estufa eléctrica. En este caso la electricidad tiene 3 precios diferentes según los escalones de consumo del consumo total del mes. Consideremos el más barato que corresponde a los primeros 120Kwh del mes.

Precio del gas---------------------$5,025384/m3 x 0,32m3/h = $1,61/h
Precio de electricidad------------$0,85708 /KWh x 2,26785  kWh/h= $1,94/h
Aquí ya sale más barato el gas

Conclusión: Solo en los dos casos extremos considerados (1º y 2º), conviene utilizar electricidad para calefacción. En todas las combinaciones posibles que faltan considerar, el gas resulta más barato.  El gas irá siendo cada vez más barato y la electricidad cada vez más cara para calefacción, a medida que vayamos combinando las tarifas que faltan considerar, que son todas más bajas para el gas y más altas para la electricidad.
Las tarifas que faltan considerar son las del gas para categorías de usuarios menores y para el gas con reducción de consumo del 15%, que son todas más baratas que los extremos considerados. Para la electricidad faltan considerar las tarifas con el 20% de descuento con consumos mayores y con el  10% de reducción del consumo, y sin reducción del consumo para diferentes rangos de consumo mensual máximo, que serán más caras.

Ejemplo: Usuario de gas con categoría R2-2º y usuario de electricidad con consumo total menor de 120KWh/mes y mayor de 80KWh/mes, sin reducción de consumo.

Calefactor a gas----------------------$ 2,348465/ m3 x 0,32m3/h = $ 0,75/ h

Estufas eléctricas--------------------------$ 0,74741 x 2,26785 KWh / h = $ 1,70/ h



Para hacer Ud mismo el cálculo para cada caso, puede recurrir al precio de la electricidad en el siguiente enlace: http://boletinoficial.cba.gov.ar/wp-content/4p96humuzp/2016/02/ANEXO_ERSEP_F.pdf

Sobre la eficiencia de los calefactores de tiro balanceado
Los calefactores de tiro balanceado toman el aire necesario para la combustión del exterior del ambiente a calefaccionar. La combustión se produce en la cámara de combustión que está aislada de la atmósfera del ambiente a calefaccionar. Los gases de dicha combustión son enviados al exterior, de modo que el ambiente a calefaccionar solo recibe el calor que le transfiere la cámara de combustión, pero quedando aislado de dicha combustión. Para hacer esto posible, el aparato cuenta con dos conductos concéntricos que le permiten tomar el oxigeno necesario para la combustión por uno de ellos y expulsar el “humo” por el otro.
Esto evita que las personas puedan morir por falta de oxígeno o por inhalación de gases tóxicos en el ambiente calefaccionado.
Este mecanismo, que hace que el aparato sea seguro, tambien es el causante de que el rendimiento del equipo sea menor que el de los calefactores que realizan la combustión dentro del ambiente a ser calefaccionado, ya que el calor de los productos de la combustión solo es aprovechados por la radiación de las chapas de la cámara de combustión al ser calentada, perdiéndose parte del calor de ellos al ser expulsados hacia el exterior.
No obstante, la eficiencia de estos equipos puede ser mejorada si se aumenta la transferencia de calor de las cámaras de combustión hacia el interior del ambiente a calefaccionar. Una de las formas es pintando la parte exterior de la cámara de combustión de color negro, mediante pinturas resistentes a las altas temperaturas. Una segunda forma es mediante el agregado de pequeños ventiladores, que enfríen la cámara de combustión, enviando el calor por convección hacia el interior del ambiente a calefaccionar.
Una tercera forma es reduciendo la cantidad de aire frío que ingresa a la cámara de combustión desde el exterior, que se ha comprobado que es excesivo. [3]


Referencias

                                                                          

jueves, 21 de enero de 2016

Cada Estado de EEUU consume la misma energía que un país

Los países que consumen por año la misma energía que cada estado de EEUU

Mapa político de EEUU con el nombre de cada Estado



domingo, 2 de agosto de 2015

BID apoya incorporación de eficiencia energética y energía renovable en la vivienda social de Argentina



Comunicado de prensa
30-jul-2015
BID (Banco Interamericano de Desarrollo) apoya incorporación de eficiencia energética y energía renovable en la vivienda social de Argentina
Innovador proyecto contribuirá a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar la calidad de vida de las familias
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un financiamiento no reembolsable de US$ 14,4 millones provenientes del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, en apoyo a un proyecto con el cual la vivienda social en Argentina incorporará medidas de eficiencia energética y energía renovable que contribuirán a mejorar la calidad de vida de las familias y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
“Este proyecto es sumamente innovador pues permitirá establecer nuevos estándares y especificaciones técnicas para la construcción de viviendas sociales energéticamente eficientes. En América Latina y el Caribe no existen precedentes de acciones con esta magnitud y alcance”, dijo Alberto Levy, jefe del equipo del proyecto del BID.
En este sentido, se construirán 128 prototipos con muy bajas emisiones de gases de efecto invernadero en las ocho áreas bioclimáticas de la Argentina. También se incorporarán energías renovables adaptadas a las condiciones de cada zona climática del país, se realizará un monitoreo durante un año, e inspecciones durante las distintas etapas de construcción y uso de estas viviendas.
Además, se prevé el fortalecimiento del mercado para el desarrollo de tecnología de eficiencia energética y energía renovable, mediante la incorporación de los nuevos estándares mínimos en la construcción de la vivienda social.
El proyecto ha tenido una alta complejidad institucional por la participación de doce agencias e instituciones públicas, federales y provinciales, de Argentina.
El financiamiento no reembolsable aprobado por el BID tiene una contrapartida local de US$70,7 millones y una cooperación técnica no reembolsable del BID de US$1 millón.
Acerca del BID
El Banco Interamericano de Desarrollo tiene como misión mejorar vidas. Fundado en 1959, el BID es una de las principales fuentes de financiamiento a largo plazo para el desarrollo económico, social e institucional de América Latina y el Caribe. El BID también realiza proyectos de investigación de vanguardia y ofrece asesoría sobre políticas, asistencia técnica y capacitación a clientes públicos y privados en toda la región.

Para obtener más información, ingrese a: http://www.iadb.org/es/noticias/comunicados-de-prensa/2015-07-30/energia-renovable-en-vivienda-social-en-argentina,11216.html

martes, 19 de mayo de 2015

Argentina y su encrucijada energética

Hoy, a mediados de 2015, la Argentina se encuentra en una situación  energética en que debe elegir entre varios caminos. Todos ellos parecen ofrecer  posibilidades de éxito y al mismo tiempo elevados riesgos a mediano y a largo plazo. Por consiguiente, la elección no será  fácil.

Fig.1 – Muchos caminos posibles. ¿Cuáles seguir?
 A partir de 2016 habrá un nuevo gobierno en Argentina y todo parece indicar que se presentará la posibilidad de resolver que camino tomar. ¿Habrá que elegir uno nuevo, o seguir por el actual?
La situación que se presentaba complicada antes de la baja del precio del barril de crudo, hoy se ha complicado mucho más. Cuando el petróleo se encontraba a más de 100 dólares el barril, con permanente tendencia a subir, había una variable que no se consideraba necesario analizar. La base de cualquier razonamiento era petróleo caro y escaso. Ahora nos han demostrado que, mediante determinados mecanismos, el petróleo se puede transformar en algo abundante y barato. Como consecuencia, hay una variable adicional: el precio del barril de crudo.
Todo problema planteado matemáticamente mediante ecuaciones, será más dificil de resolver cuanto mayor sea el número de variables. Para que tenga solución, también deberá aumentar el número de ecuaciones. Si la cantidad de variables es una, sería necesaria una ecuación, si fueran dos, dos ecuaciones y así sucesivamente, siempre se deberá tener igual cantidad de variables que de ecuaciones.
A partir de la baja del precio del crudo ha aparecido una nueva variable, pero la nueva ecuación necesaria no es fácil de plantear. No sabemos como se comportará esta nueva variable en función del tiempo.
Para complicar más las cosas, los supuestamente calificados entes y expertos emiten predicciones que se contradicen unas con otras todo el tiempo.
Los argentinos, cuando analizan temas de energía, lo hacen en un entorno acotado a un tipo de energía y no se hacen análisis que tengan en cuenta todos los tipos posibles al mismo tiempo. Esto sería necesario, porque cada tipo de energía está relacionado con todos los demás. Es decir que hace falta un plan general para todo el país.
¿Habrá que seguir el camino que siguieron otros países?
Seguir el camino que siguieron otros países, a quienes creemos que les fue bien, no nos asegura el éxito, en primer lugar porque cada país tiene su propia realidad.
Por otro lado, ¿cómo podemos hacer para conocer el resultado real, de quienes dicen que les fue bien siguiendo un determinado camino?
Por consiguiente, creo que habrá que elegir un camino propio y hacernos responsables de la elección,  sin dejar de observar lo que hacen los demás países.
Los hidrocarburos no convencionales
La Argentina se embarcó, a partir de 2010, en la exploración de los hidrocarburos no convencionales, basándose en el supuesto de que el resultado había sido exitoso en EEUU. Pero parece que los resultados, de la mayoría de las compañías petroleras estadounidenses, estuvieron muy lejos de ser exitosos mucho antes de la baja del precio del barril de crudo. Y cada día que pasa hay más gente que va llegando a la conclusión de que se trata de una burbuja más, similar a tantas otras que la precedieron, alimentada por el anhelo de EEUU de autoabastecerse y por el flujo de capitales de inversores incautos, que fluyó para financiar las aventuras de las petroleras en el negocio de los no convencionales.
En la Argentina nunca se supo si los recursos no convencionales existentes, técnicamente recuperables,  se podrían llegar a transformar en reservas, o sea en recursos económicamente recuperables. No obstante, el gobierno actual puso a la venta la ilusión de que se trataba de un tesoro, que aseguraría nuestra felicidad para siempre y la oposición la compró. Para eso, cada “especialista” del gobierno, hablando de Vaca Muerta, “confundió” el término recurso con reserva. Desde hace tiempo nadie habla de Vaca Muerta en Argentina: silencio radial. Más precisamente, desde que el precio del barril de crudo llegó en su estrepitosa caída a unos 70 dólares.
Actualmente, con precio del barril de petróleo en torno de los 50 dólares a nivel mundial, la Argentina les paga a las petroleras que extraen petróleo en el territorio nacional unos 76 dólares el barril y los combustibles en el surtidor aumentan su precio todo el tiempo.
Las energías renovables
Nos han tratado de hacer creer que las energías renovables significaban la gran solución ante el alto precio y próximo agotamiento del petróleo. Idea esta que fue inmediatamente aceptada por todos, ya que significaba tener usinas con combustible gratis. Además, venían acompañando al respeto más absoluto del medio ambiente. ¡Energía limpia!, decían los más audaces.
Pero cuando comenzamos a sacar las cuentas, resultó que la alta inversión necesaria para comenzar a producir algunas de esas energías limpias, hacía que para amortizarlas durante su vida útil había que venderlas a un precio mayor que la energía obtenida de combustibles fósiles. Entonces se “resolvió” el problema mediante subsidios gubernamentales en todo el mundo.
Cuando se midió el grado de limpieza de las renovables, se llegó a la conclusión de que no eran tan limpias, ya que durante la fabricación e instalación de las centrales renovables el proceso no tenía nada de limpio.
Las esperanzas están centradas en que los equipos que constituyen las centrales de energías renovables puedan ser obtenidos a un precio cada vez menor en el futuro y que en los procesos de fabricación  se incluyan cada vez más energías renovables. Este panorama se ve lejano, si es que algún día se alcanza.
Los biocombustibles
Producir biocombustibles a partir de residuos, suele ser rentable si se maneja bien. Cultivar plantas con el único fin de utilizar sus frutos para generar energía, normalmente no es rentable, ni sustentable y origina más problemas que soluciones.
Si la producción de los biocombustibles se realiza a partir de la basura, o de los residuos tales como la materia fecal, residuos industriales o agrícolas, el proceso tiene tres ventajas: 1) Permite sacarse de encima la basura y los residuos; 2) Obtener abonos como subproductos y 3) Obtener combustibles. Además y lo que es muy importante, no es necesario el largo proceso que implica sembrar, cultivar y cosechar una planta para recién comenzar a producir el biocombustible. Esta operación necesita generalmente usar más energía que la que se obtiene y la contaminación del medio ambiente termina siendo mayor que la de la producción de los combustibles fósiles.
La demanda de biocombustibles en el mundo es realmente muy baja y termina siendo compulsiva, como la obligatoriedad de “cortar” los combustibles fósiles con un cierto porcentaje de biocombustibles
La energía atómica
Después de los desastres nucleares de Rusia y Japón, esta variante se ha transformado en algo poco atractivo para la mayoría de los países. La Argentina sigue proyectando la construcción de más centrales nucleares, adicionales a las tres que ya tiene, como si lo de Rusia y Japón no hubiera ocurrido. ¿No será una actitud un tanto temeraria? ¿Se habrá analizada lo suficiente esta decisión?
El riesgo de la generación basada en energía nuclear existe, ya sea en Alemania, Japón, Rusia, China, EEUU, España, Francia, Gran Bretaña, China, Brasil o Argentina.
Los técnicos y científicos que manejan la energía nuclear en Argentina son realmente excelentes, pero objetivamente también lo eran los rusos y los japoneses. Siempre hay una probabilidad de un accidente, o de un error. Además, si bien las centrales nucleares no producen CO2, también es cierto que hay que guardar los residuos nucleares sumergidos en agua de por vida y esto está lejos de ser un problema menor.
La energía hidroeléctrica
Cuando cursé la materia Electrotecnia IV, en la Universidad Nacional de Córdoba, en Argentina, cuyo contenido era Centrales Eléctricas, a fines de la década de 1960, el ingeniero Bazán (uno de mis heroes), que era el profesor titular, nos decía en sus clases: “las turbinas hidráulicas no contaminan el agua, ni le cambian el sabor….”, lo cual es cierto, pero en esa época nadie hablaba del desastre ecológico que implica embalsar el agua, realidad hoy archiconocida por cualquier ecologista. Éramos más ignorantes que ahora y todavía no habíamos tomado conciencia del daño que estábamos haciendo a la naturaleza. Argentinos y brasileños competíamos sobre quien construiría la mayor central hidroeléctrica. No pensábamos en la cantidad de especies de animales y plantas que se sacrificarían en esa competencia, ni tampoco de lo que significaba para poblaciones enteras abandonar sus tierras. Aunque había algunas excepciones, como aquellos biólogos que andaban en botes y lanchas, salvando animales, por los terrenos recientemente inundados por nuestra idea de generar energía “limpia” y barata. Ellos andaban contra la corriente, no solo del río, sino también contra la insensibilidad de la sociedad de esa época. Pero creo que la causa de fondo era nuestra ignorancia.
Hoy en día, ya no podemos usar a la ignorancia como excusa. En Brasil, por ejemplo, la gran cantidad de enormes centrales hidroeléctricas, actualmente en construcción, sobre la cuenca del Amazonas, harán estragos, pero sin embargo siguen adelante, a pesar de que sabemos que esto afectará a toda la humanidad.
A pesar de todas las consecuencias ecológicas negativas, la tasa de retorno energético de las centrales hidroeléctricas es la mejor de todas las energías renovables.
¿Qué especialistas deberían opinar?
Creo que deberían opinar los especialistas de todas las disciplinas, con la salvedad de que cada uno debería hacerlo exclusivamente en las áreas de su competencia.
La energía no es una disciplina aislada, tiene relación con la física, la química, la electricidad, la mecánica, la geología, la meteorología, la mecánica de los suelos, la biología, la medicina, etc, además de la economía. En definitiva con muchas asignaturas que los economistas no estudian. Por consiguiente los economistas deberían auto limitarse a opinar solo sobre su área de conocimiento y no sobre la energía en general, como lo hacen actualmente.
En Argentina existe una cantidad enorme de especialistas y experiencias, que operan en áreas estancas, sin comunicación entre ellos.  Es necesario fomentar el diálogo entre todas esas entidades, para tratar de obtener un proyecto general para el país, que aproveche los conocimientos de la gran mayoría de ellas.
Alemania, las energías renovables, la energía nuclear y el carbón
Nos vienen pasando por delante de nuestras narices el “ejemplo a seguir” de Alemania, donde se están dando de baja las centrales nucleares y donde para 2022, ya no quedaría ninguna en pié, sustituyéndolas por energías solar y eólica. Pero resulta que esta” verdad” no es tan verdadera como la presentan. La realidad es que Alemania, además de energías renovables, está usando nuevas plantas que utilizan carbón, para reemplazar a la energía nuclear. Si bien Alemania cuenta con varios atenuantes sobre este comportamiento contradictorio, como son que las nuevas plantas a carbón son mucho más eficientes y menos contaminantes que las antiguas y que el inicio de su construcción ocurrió antes de la decisión de eliminar las plantas nucleares, la realidad concreta es que en 2013 produjo mucha más energía eléctrica a partir del carbón que la que produjo a partir del sol y del viento (Fig.2)  y además aumentó su producción a partir del carbón con respecto a 2012 (Fig. 3). Y la consecuencia de esto es que Alemania sigue figurando en los primeros lugares entre los mayores emisores de CO2 en el ranking mundial.
Fig.2 – Producción de electricidad en Alemania durante 2013.  Fuente: http://www.ise.fraunhofer.de/en/renewable-energy-data

Fig.3 – Variación en la producción de electricidad en 2013 respecto de 2012. Fuente: http://www.ise.fraunhofer.de/en/renewable-energy-data

En la Fig.4 se puede ver la potencia eléctrica instalada en Alemania a fines de octubre de 2014, donde se puede apreciar que la eólica + la solar son mayores que las de carbón en sus dos tipos sumados. No obstante, la producción de energía eléctrica a partir del carbón en los primeros once meses de 2014 sigue siendo mucho mayor que la del viento + el sol (Fig.5).
La mejoría se ve en que en la generación durante 2014 hubo una disminución en el uso de carbón con respecto a 2013 (Fig.6).

Fig.4- Potencia eléctrica instalada en Alemania a fines de octubre de 2014. Todas las fuentes. Fuente: http://www.ise.fraunhofer.de/en/renewable-energy-data
Fig.5- Producción de electricidad en Alemania en los primeros once meses de 2014. Fuente: http://www.ise.fraunhofer.de/en/renewable-energy-data
Fig.6- Comparación del mismo período de 2014 con respecto a 2013. Fuente: http://www.ise.fraunhofer.de/en/renewable-energy-data
En síntesis, antes de seguir a ciegas los ejemplos que nos venden, analicemos los detalles y no nos embarquemos en más Vacas Muertas, sin estar seguros de que hay posibilidades lógicas de éxito, de acuerdo con nuestras posibilidades reales. Tengamos presente que los recursos que dispone Alemania, en cuanto a la tecnología solar y EEUU, en cuanto al petróleo, no son comparables a los nuestros.  Y sobre todo, confiemos en nuestra propia capacidad para distinguir el camino correcto. Y no olvidemos de leer la letra chica de los contratos, a pesar de que con el de Chevron ni siquiera nos han dejado leer la grande.
La eficiencia energética
Gastar  menos energía para obtener los mismos resultados, es algo que debería ocupar un lugar de privilegio en la cabeza de cada argentino. Frases como “la energía más limpia y barata es la que no se consume”, deberían ser inculcadas en las personas desde que nacen. La cultura energética, debería constituir el 11º mandamiento. Para que eso sea posible, los padres y docentes debemos estar convencidos y para convencernos debemos incrementar drásticamente nuestra propia cultura energética.
Relación entre la energía y la ecología
Creo que cada vez que el ser humano realiza cualquier acción, altera el equilibrio biológico, aunque lo haga con la mejor de las buenas intenciones. No obstante, siempre hay una forma de ejecutar esas acciones de modo que dicha alteración resulte menor.
Cuando se transforma la energía de una forma a otra, siempre se produce contaminación, solo que podemos elegir métodos que nos permitan contaminar menos que otros y tomar precauciones para que el daño sea lo menor posible.
Los ecologistas normalmente se oponen, con razones fundadas, a la mayoría de las explotaciones de las fuentes de energía fósil y nuclear. Pero el problema es que no proponen alternativas reales para suplantarlas cuantitativamente. Y creo que la razón es porque dichas alternativas no existen en la actualidad. Ni siquiera existen alternativas para fabricar  y transportar las partes que constituyen las plantas de energías renovables, como la eólica o la hidroeléctrica, sin usar energías fósiles. Piense Ud que las partes incluyen materiales como el acero, que para obtenerlo hay que hacerlo a partir de las minas de hierro.
Creo que si de lo que se trata es de salvar al planeta, la única solución es cambiar abruptamente nuestro estilo de vida, de tal manera que no haya que reemplazar las formas de obtener la energía, para que todo continúe igual, sino eliminando necesidades y por consiguiente eliminando la necesidad de producir energía al mismo ritmo actual.
La generación distribuída
La generación distribuída consiste en acercar la generación al consumo, permitiendo que los usuarios puedan generar parte de su energía y entregarla a la red cuando les sobra, siendo compensados cuando les falta y la toman de la red. Esto puede ayudar cuando las compañías de electricidad tienen el pico de consumo durante las horas diurnas y no disponen de la suficiente potencia instalada para abastecerla, ya que los usuarios usan en las ciudades paneles solares y no les resulta ni práctico, ni económico, contar con baterías para almacenar energía para auto abastecerse durante la noche.
Pero si como sucede en España, la potencia instalada en las grandes compañías de electricidad es superior a la demanda, se crea una competencia entre la auto generación y las compañías de electricidad durante el día.
La generación distribuída debe ser planificada adecuadamente y podría significar un gran alivio en los veranos de la Argentina actual, donde el exceso de demanda produce enormes sufrimientos a las poblaciones urbanas, cuando se les corta el suministro.
No obstante, esto implica una inversión, por parte de los consumidores, que demora varios años en ser amortizada por medio de la disminución de la energía que se deja de pagar a las compañías de electricidad.
En una sociedad bien organizada y solidaria, la generación distribuída debería necesariamente contribuir al bien común, ya que se eliminarían enormes pérdidas en las líneas de transmisión.
La energía del mar
La energía del mar es enorme, sólo que no resulta barato aprovecharla por el momento. No obstante debe ser estudiada y analizada como una posibilidad real y concreta. Existen en el mundo varios proyectos, en funcionamiento desde hace años y muchos que están en la etapas de implementación y estudio. La Argentina, en su extensa costa, dispone de lugares aptos para casi todas las tecnologías para generar electricidad a partir de la energía del mar.
La energía geotérmica
En Copahue, en Neuquén, el gobierno provincial está intentando instalar una central geotérmica de 30MW desde hace muchos años. Mediante gestiones confusas, ha logrado conseguir la falta de consenso social, sobre todo en los pueblos originarios. La obra se encuentra adjudicada desde hace varios años, en medio de gran desconfianza sobre la posible afectación del agua de los glaciares. Para esto colabora la falta de información clara y actualizada sobre la implementación.
Pero la geotermia constituye uno de los numerosos frentes de lucha para los ecologistas de Neuquén, ya que también vienen luchando contra la contaminación producida por la explotación del gas y petróleo convencionales y ahora, nada menos que contra el fracking.
¿Qué piensan nuestros políticos?
Los políticos, en general, solo piensan en el autoabastecimiento energético, pero no parecen preocuparse demasiado sobre como obtener la energía para lograrlo. Pareciera que su mayor preocupación estuviera centrada en echarse la culpa unos a otros por haberlo perdido en los últimos años.
Además, cuando intentan hablar de energía, demuestran que no tienen la menor idea del tema.
La elección del camino energético tiene que ser una consecuencia de discusiones entre técnicos y no de retórica y propaganda política carente de contenido.
De alguna forma deben introducirse en las cámaras legislativas la ciencia y la técnica, para que no haya legisladores que confundan los conceptos, como los que hablan de las reservas de Vaca Muerta o los que creen que los buques metaneros transportan GLP, en lugar de GNL, cuando debaten leyes que involucran estos temas.
Creo que la energía es algo demasiado complicado, como para que lo manejen la mayoría de los políticos.
¡Sepa el pueblo votar entre las modestas alternativas que tiene a su disposición!