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miércoles, 10 de noviembre de 2021

Las Sondas Voyager de la NASA (Pasado, Presente y Futuro)

Las sondas Voyager son dos: la Voyager 1 y la Voyager 2, ambas fueron construidas idénticas en el JPL (Jet Propulsion Laboratory) de la NASA. Desde el Centro Espacial Kennedy de la NASA en Cabo Cañaveral, Florida, la Voyager 2 fue lanzada primero al espacio, el 20 de agosto de 1977; La Voyager 1 fue lanzada el 5 de septiembre de 1977. Ambas naves espaciales fueron entregadas al espacio, venciendo la gravedad de la tierra, a bordo de los cohetes desechables Titán-Centauro. Esto ocurrió hace 44 años y las sondas siguieron navegando desde entonces hasta la actualidad, en que continúan explorando y enviando datos a la Tierra.


Esta nota se la dedico a mis colegas y amigos: ingeniero mecánico electricista José Agustín Altamira e ingeniero electricista electrónico Jorge Ernesto Del Pin, ambos fallecidos durante 2021 (QEPD). 

También agradezco a mi hijo: ingeniero en computación José Pablo Alberto Andreotti y a mi esposa Nora Alicia Rava, por su ayuda cuando mi computadora dijo “basta” con esta nota en su interior, que me permitieron extraerla.


Ubicación espacial

Para ubicarnos en el recorrido de las Sondas en el espacio, deberemos tener presentes la Fig. 1 y  la Fig.2. El Sol de nuestro Sistema Solar, es una, de las de alrededor de 100.000.000.000 de estrellas de nuestra Galaxia, la Vía Láctea, y se cree que hay probablemente al menos 100.000.000.000 (cien mil millones) de galaxias en el Universo.


Fig. 1 – Nuestra Galaxia, la Vía Láctea y nuestro Sistema Solar, constituido por el Sol y los planetas que giran en órbita alrededor de él, como se muestra en la Fig. 2.


Nuestro Sistema Solar, mostrado en la Fig.1 dentro de nuestra Galaxia (la Vía Láctea), compuesto por el Sol y todos los planetas que giran en órbita alrededor de él, se muestra interiormente en la Fig.2. La Fig.1 nos da una idea de tamaños de los elementos en juego a escala Galáctica y la Fig.2, a nivel planetario dentro del Sistema solar.


Fig. 2 – Nuestro Sistema Solar, constituido por el Sol y los planetas que giran en órbita alrededor de él: Mercurio, Venus, La Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno


En la Fig. 3 se muestra el montaje de la sonda Voyager 2 en el JPL (Jet Propulsion Laboratory) de la NASA en la década del 70.


Fig. 3 – Montaje de la Sonda Voyager 2 en el JPL (Jet Propulsion Laboratory) de la NASA


El Plan Original de la NASA

La misión era doble. En primer lugar, y como misión principal, visitarían los grandes planetas exteriores del Sistema Solar (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno) (Fig. 2) y sus lunas. En sus visitas a estos planetas, proporcionarán interesantísimos nuevos datos y miles de fotografías. Después, continuarían su viaje más allá de las órbitas planetarias, aportando nueva información sobre los límites del Sistema Solar y el espacio interestelar. En segundo lugar, llevarían consigo un disco, en cada una de las sondas, portador de música, sonidos e imágenes de la Tierra, dirigido a posibles seres vivos inteligentes, que pudieran acceder a este mensaje, grabado en en 55 idiomas diferentes. El mensaje es transmitido por un disco fonográfico de cobre bañado en oro de 30 cm de diámetro, que se encuentra montado en la estructura de las sondas y contiene sonidos e imágenes seleccionadas para retratar la diversidad de la vida y la cultura en la Tierra. (Fig. 4)



Fig. 4 – 
El disco de cobre bañado en oro llevado a bordo de cada una de las sondas


El momento de su lanzamiento no fue casual. Se aprovechó una alineación favorable de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno que ocurre aproximadamente cada 175 años. Esta alineación permitió a las naves aprovechar las fuerzas gravitatorias de los planetas para impulsarse (asistencia gravitatoria) y desplazarse de uno a otro en un recorrido lo más corto posible, lo cual permitió ahorrar combustible y reducir el tiempo de viaje; por ejemplo, la Voyager 2 tardó 12 años en llegar a Neptuno, pero hubiera tardado 30 años sin la asistencia gravitatoria proporcionada por los planetas.

Al viajar tan lejos del Sol, su fuente de energía eléctrica no pueden ser paneles  solares. En su lugar, llevan unos Generadores Termoeléctricos de Radioisótopos, de Algunos cientos de Vatios (Multihundred-Watt radioisotope thermoelectric generators) (MHW RTG), desarrollados para las sondas Voyager (Voyager 1 y Voyager 2) (Fig. 7), que proporcionan energía eléctrica gracias a la desintegración radiactiva de Plutonio-238. Se calcula que obtendrán energía hasta el año 2025 o puede que incluso hasta 2030, por lo que seguirán enviando información a la Tierra hasta esa fecha. Pero incluso una vez agotadas estas "pilas nucleares", continuarán desplazándose por el espacio a unos 14 km/s por inercia. Esta energía eléctrica se usa para alimentar todo el instrumental y equipos electrónicos de a bordo, como el radio transceptor que se utiliza para comunicarse con la Tierra, las computadoras, etc.

Las Voyager 1 y 2 son naves espaciales idénticas. Cada una está equipada con instrumentos para realizar 10 experimentos diferentes. Los instrumentos incluyen cámaras de televisión, sensores infrarrojos y ultravioleta, magnetómetros, detectores de plasma y sensores de rayos cósmicos y partículas cargadas. (Fig. 7)

Cada sonda Voyager está equipada con 3 generadores termoeléctricos de radioisótopos de varios cientos de vatios (MHW RTG). Cada RTG incluye 24 esferas de óxido de plutonio prensadas y proporciona suficiente calor para generar aproximadamente 158 W de energía eléctrica en el lanzamiento. En conjunto, los RTG suministraron a cada sonda 474 vatios en el lanzamiento (reduciéndose a la mitad cada 87,7 años). Se predijo que permitirían que las operaciones continuaran hasta al menos 2020 y ya lo han hecho. (Fig. 7)


Leyes de Newton (Nos permiten explicar el movimiento de la sonda)


Las leyes de Newton de la mecánica, son tres principios que sirven para describir el movimiento de los cuerpos:


1) Primera ley o ley de la inercia: La ley de la inercia o primera ley, postula que un cuerpo permanecerá en reposo o en movimiento recto con una velocidad constante, a menos que se aplique una fuerza externa sobre el mismo.

Dicho de otro modo, no es posible que un cuerpo cambie su estado inicial (sea de reposo o movimiento) a menos que intervengan una o varias fuerzas.

Σ F = 0 ↔ dv/dt = 0

Donde: Σ F es la sumatoria de todas las fuerzas que actúan sobre el cuerpo y dv/dt es la variación de velocidad del cuerpo, o sea su aceleración

2) Segunda ley o ley fundamental de la dinámica: La ley fundamental de la dinámica, segunda ley de Newton o ley fundamental, postula que la fuerza neta que es aplicada sobre un cuerpo es proporcional a la aceleración que adquiere en su trayectoria.

F= m.a

Donde:

F = fuerza neta aplicada sobre el cuerpo

m = masa del cuerpo, expresada en Kg.

a = aceleración, expresada en m/s² 

3) Tercera ley o principio de acción y reacción: la tercera ley de Newton dice que toda acción genera una reacción igual, pero en sentido opuesto: La fuerza de reacción tendrá la misma dirección y magnitud que la fuerza de acción, pero en sentido contrario a esta.

Aplicación de las leyes de Newton a las Sondas

Aplicación de la1º Ley: Una vez que las sondas fueron impulsadas por los cohetes desechables Titán-Centauro, saliendo fuera de la influencia de la gravedad de la Tierra, viajarán a la velocidad constante y dirección alcanzadas, por inercia, mientras no se aplique ninguna fuerza sobre ellas. Al no haber atmósfera que produzca frotamiento, viajarán libremente, hasta que la influencia de la atracción gravitatoria de algún cuerpo las afecte.

Aplicación de la 2º Ley: Las sondas viajarán libremente a la velocidad constante obtenida de los cohetes del lanzamiento, hasta que la gravedad de algún planeta, o del sol las afecte, aplicando así una fuerza sobre ellas, acelerándolas según la 2º Ley.

Aplicación de la 3º Ley: Las  sondas usan propulsores para realizar el control de actitud, como veremos a continuación. Estos propulsores son pequeños cohetes, que funcionan bajo el principio de acción y reacción, generando empuje sobre las sondas mediante la expulsión al exterior de gases que provienen de la cámara de combustión

Control de Actitud. 

Es el proceso de controlar la orientación de un vehículo aeroespacial con respecto a un sistema de referencia específico. 

Las acciones que constituyen dicho proceso son tres: alabeo (o balanceo, o rolido), cabeceo y guiñada, las que se muestran en la Fig. 5 para el caso de un avión.


Fig. 5 – Acciones del control de gestión, aplicadas a un avión. En inglés: alabeo = roll; cabeceo= pitch; guiñada= yaw.

En el caso de los aviones (aeronaves), dado que viajan dentro de la atmósfera, las acciones del control de actitud se aplican mediante el movimiento de los alerones de alas y cola. Pero para las sondas, que viajan en el espacio, donde no hay aire, no se pueden aplicar las acciones del control de actitud de los aviones. En su lugar se utilizan propulsores, que son pequeños cohetes, que usan hidracina como propelente (combustible) y probablemente oxígeno líquido, como  comburente. Su actuación está determinada por sensores y un algoritmo. El control de actitud, al cambiar la posición de las naves, también permite modificar su trayectoria. El propelente y el comburente viajan almacenados, para ir siendo utilizados durante toda la trayectoria. Los propulsores se alimentan de combustible desde un único tanque esférico de titanio, de 70 cm de diámetro, que contenía 100 kg de hidracina en el momento del lanzamiento, lo que proporcionará suficiente combustible hasta el año 2034.

Las sondas Voyager tienen incorporados un conjunto de16 pequeños propulsores de hidracina (hydrazine thrusters), como se muestra en la Fig. 7, que proporcionan a la Voyager la capacidad de control de actitud y corrección de trayectoria. Cada uno de estos pequeños propulsores tiene un empuje de solo 85,048 gramos y se produce como pulsos de muy pequeña duración, del orden de los milisegundos.

En la Fig. 6 se pueden ver  los fogonazos de las salidas de las cámaras de combustión de los propulsores en el espacio (sin atmósfera) y también se puede ver que para rotar una nave espacial (alabeo), se disparan un par de cohetes propulsores, en lados opuestos del vehículo en la misma dirección  y sentidos opuestas. Para detener la rotación, se dispara un segundo par para producir un par opuesto.



Fig. 6 – Rotación de una nave espacial por acción de dos propulsores


La disciplina que estudia los tres elementos esenciales para el control de la actitud (sensores, actuadores y algoritmos) se conoce como GNC  que significa Guidance, Navigation and Control en inglés y  Guiado, Navegación y Control en español.


Fig. 7– Vista de todas las partes de un sonda Voyager

Asistencia gravitatoria

El concepto principal de las maniobras de asistencia gravitatoria es que, al planificar cuidadosamente la trayectoria de una nave espacial, se puede utilizar el sobrevuelo cercano a un planeta para cambiar la dirección del movimiento de la nave espacial, así como para proporcionar un aumento significativo de su velocidad.

Denominaremos “encuentro” de la sonda con el planeta, al lapso de tiempo en que la sonda es influenciada por la gravedad del planeta.


La notación que usaremos: (antes del encuentro)

------------------------------------------------------------------------

Vo – velocidad de la sonda con respecto al planeta antes del encuentro con el planeta.

W´ - velocidad del planeta con respecto al Sol.

Vo´ - velocidad de la sonda con respecto al Sol antes del encuentro con el planeta.

--------------------------------------------------------------------------

Antes del encuentro, podemos afirmar que la velocidad de la sonda con respecto al planeta, será igual a la velocidad de la sonda con respecto al sol, menos la velocidad del planeta con respecto al Sol:


Vo = V´o – W´     (1)


El diagrama vectorial correspondiente a la ecuación (1) se muestra en la parte superior de la Fig.8.


La notación que usaremos: (después del encuentro)

--------------------------------------------------------------------------

V1  – velocidad de la sonda con respecto al planeta, después del encuentro.

W´ – velocidad del planeta con respecto al Sol.

V1´ - velocidad de la sonda con respecto al Sol, después del encuentro. 

-------------------------------------------------------------------------


Fig. 8 – Representación gráfica de la asistencia gravitatoria

Después del encuentro, podemos afirmar que la suma de la velocidad de la sonda con respecto al planeta, más la velocidad del planeta con respecto al Sol, será igual a la velocidad de la sonda con respecto al sol. (Parte inferior de la Fig. 8)

V´1 = V1 + W´        (2)


Como conclusión, podemos escribir la siguiente relación:


V´1 = V´0 + ΔV´ (3) 



Donde  V´0 y V´1  son las velocidades de la sonda con respecto al Sol, antes y después del encuentro, respectivamente y ΔV´ es el cambio neto de velocidad de la sonda con respecto al Sol. (Fig. 9)


Fig. 9 – El resultado final de la asistencia gravitatoria: representación gráfica de la ecuación (3)


El  Viaje

En la Fig. 10 se muestra el Sol, representado en el centro por un círculo negro y concéntricas con él las órbitas de la Tierra, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. Superpuestas han sido dibujadas las trayectorias de las sondas entre 1977 y 1989.

Se estudiaron más de 10.000 trayectorias antes de elegir las dos que permitirían sobrevuelos cercanos a Júpiter y su gran lunaIo, Saturno y su gran luna Titán; la ruta de vuelo elegida para la Voyager 2 previó la opción de continuar hacia Urano y Neptuno.



Fig. 10 – Trayectoria de las sondas entre 1977 y 1989. Por simplicidad, la imagen omite las órbitas de Mercurio, Venus y Marte


La Voyager 2 utilizó asistencia gravitatoria para visitar los cuatro planetas exteriores a finales de las décadas del setenta y ochenta: Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno. La Voyager 1 siguió una trayectoria similar hasta Saturno, pero luego tuvo que abandonar el plano del sistema solar (plano de la eclíptica, el plano en el que la mayoría de los planetas orbitan alrededor del Sol) y renunciar a más planetas, porque los planificadores de la misión organizaron el encuentro para incluir una aproximación cercana a la gran y fascinante luna de Saturno, Titán. La Voyager 2 no tuvo un encuentro con Titán y visitó a Urano y Neptuno.

JÚPITER: La Voyager 1 hizo su aproximación más cercana a Júpiter el 5 de marzo de 1979, y la Voyager 2 siguió con su aproximación más cercana ocurriendo el 9 de julio de 1979. La primera nave espacial voló a 277.400 kilómetros de las nubes del planeta y la Voyager 2 llegó a 650.180 kilómetros.

Júpiter es el planeta más grande del sistema solar, compuesto principalmente de hidrógeno y helio, con pequeñas cantidades de metano, amoníaco, vapor de agua, trazas de otros compuestos y un núcleo de roca y hielo derretidos. Las coloridas bandas latitudinales y las nubes atmosféricas y las tormentas ilustran el dinámico sistema meteorológico de Júpiter.Ahora se sabe que el planeta gigante posee 16 lunas. El planeta completa una órbita alrededor del Sol cada 11,8 años y su día es de 9 horas y 55 minutos.

La Voyager 1 hizo un descubrimiento sorprendente: encontró nueve volcanes activos en erupción en la luna Io, la más interna de las cuatro lunas principales de Júpiter. Cuatro meses después, la Voyager 2 descubrió que ocho de los nueve volcanes todavía estaban en erupción. Para sorpresa de todos, también se descubrió un anillo delgado y polvoriento alrededor de Júpiter, lo que obligó a los científicos a revisar su pensamiento sobre los orígenes y la mecánica de los sistemas de anillos planetarios.

Aunque los astrónomos habían estudiado Júpiter a través de telescopios en la Tierra durante siglos, muchos de los hallazgos de la Voyager sorprendieron a los científicos.

La Gran Mancha Roja se reveló como una tormenta compleja que se movía en dirección contraria a las agujas del reloj. Se encontró una serie de otras tormentas y remolinos más pequeños a lo largo de las nubes con bandas.

Ambas Voyager fueron diseñadas y protegidas específicamente para resistir la gran dosis de radiación durante el paso por Júpiter. Esto se logró seleccionando piezas endurecidas por radiación y protegiendo piezas muy sensibles. Un pasajero humano desprotegido, que hubiera viajado a bordo de la Voyager 1 durante su encuentro con Júpiter, habría recibido una dosis de radiación equivalente a mil veces el nivel letal. 

SATURNO: Los sobrevuelos de Saturno de la Voyager 1 y 2 ocurrieron con nueve meses de diferencia, y los acercamientos más cercanos se produjeron el 12 de noviembre y el 25 de agosto de 1981. La Voyager 1 voló a 64.200 Km de las nubes, mientras que la Voyager 2 se acercó a 41.000 Km.

Saturno es el segundo planeta más grande del sistema solar. Se necesitan 29,5 años terrestres para completar una órbita alrededor del Sol y su día se registró en 10 horas y 39 minutos.Se sabe que Saturno tiene al menos 17 lunas y un complejo sistema de anillos. Como Júpiter, Saturno es principalmente hidrógeno y helio. Se encontró que su tono amarillo brumoso estaba marcado por amplias bandas atmosféricas similares, pero mucho más débiles, a las encontradas en Júpiter.

Los vientos soplan a velocidades extremadamente altas en Saturno, hasta 1.800 

Km/h. La temperatura característica de la atmósfera es de 95º K.

Las sondas Voyager tomaron fotografías de alta resolución para ayudar a los científicos a determinar de qué estaban hechos los anillos y qué los mantenía en órbita

URANO: En su primer sobrevuelo planetario solitario, la Voyager 2 hizo su aproximación más cercana a Urano el 24 de enero de 1986, acercándose a 81.500 Km de las nubes del planeta.

Urano es el tercer planeta más grande del sistema solar. Orbita alrededor del Sol a una distancia de aproximadamente 2,8 mil millones de kilómetros y completa una órbita cada 84 años. La duración de un día en Urano medida por la Voyager 2 es de 17 horas y 14 minutos.

En Urano, la sonda fotografió un mundo extrañamente inclinado hacia un lado, quizá el resultado de una colosal colisión primordial. Tiene su eje inclinado 98º, comparado con la Tierra cuyo eje tiene una inclinación de 23º. (Fig.11)


Fig. 11 – Inclinación del eje de rotación de Urano, comparado con el  eje de rotación de la Tierra


Se descubrieron diez lunas nuevas en el sistema de Urano y el campo magnético del

planeta resultó ser casi paralelo a su eje de rotación.

https://www.facebook.com/watch/live/?ref=watch_permalink&v=368216968136653


NEPTUNO: Cuando la Voyager voló a 5.000 Km de Neptuno, el 25 de agosto de 1989, el planeta era el miembro del sistema solar más distante del Sol. (Plutón, una vez más, se volvió más distante en 1999).

Neptuno orbita alrededor del Sol cada 165 años. Es el más pequeño de los gigantes gaseosos de nuestro sistema solar. Ahora se sabe que Neptuno tiene ocho lunas, seis de las cuales fueron encontradas por la Voyager. Se ha determinado que la duración de un día neptuniano es de 16 horas y 6,7 minutos. Los vientos soplan hasta 2.000 Km/h.

El planeta azul estaba rodeado de anillos polvorientos difusos y se descubrieron seis lunas nuevas orbitando junto con las dos que ya se conocían, Nereida y Tritón. (En conjunto, la misión Voyager descubrió 22 lunas en total) https://www.youtube.com/watch?v=qhD_mpaEOu0&t=35s 

Debido a que el planeta recibe tan poca luz solar, los científicos esperaban ver un planeta plácido y sin rasgos distintivos; en cambio, la Voyager les mostró una atmósfera dinámica con vientos que soplan hacia el oeste, en dirección opuesta a la de rotación, a velocidades más rápidas que los vientos de cualquier otro planeta. Neptuno reveló su Gran Mancha Oscura por primera vez, un sistema de tormentas que se asemejaba a la Gran Mancha Roja de Júpiter , y una nube más pequeña que se movía hacia el este, llamada "scooter", que daba vueltas al planeta aproximadamente cada 16 horas.

La Misión Interestelar Voyager (VIM)

El sobrevuelo de Neptuno concluyó los encuentros planetarios de la Voyager 2, que abarcaron 12 años asombrosos en el espacio profundo, logrando virtualmente el "Gran Tour" planeado originalmente del sistema solar, al menos en términos de objetivos alcanzados.

Una vez pasado el sistema de Neptuno, la Voyager 2 siguió un curso por debajo del plano de la eclíptica (el plano sobre el cual orbitan todos los planetas alrededor del Sol, a excepción de Plutón) y salió del sistema solar. Aproximadamente 56 millones de kilómetros después del encuentro, los instrumentos de la Voyager 2 se pusieron en modo de bajo consumo para conservar energía.

Después del encuentro con Neptuno, la NASA renombró formalmente todo el proyecto como Misión Interestelar Voyager (VIM).

Según la NASA: “Si la misión Voyager hubiera terminado después de los sobrevuelos de Júpiter y Saturno, aún habría proporcionado el material para reescribir los libros de texto de astronomía”. 

El costo de las misiones Voyager 1 y 2, incluido el lanzamiento, las operaciones de la misión desde el lanzamiento hasta el encuentro con Neptuno y las baterías nucleares de la nave espacial (proporcionadas por el Departamento de Energía), es de USD 865 millones. La NASA presupuestó USD 30 millones adicionales para financiar la misión interestelar Voyager durante dos años después del encuentro con Neptuno.

El viento solar está formado por partículas atómicas cargadas eléctricamente, compuestas principalmente de hidrógeno ionizado, que fluyen hacia el exterior del Sistema Solar desde el Sol. La heliopausa es el límite más externo del viento solar, donde el medio interestelar restringe el flujo hacia afuera del viento solar y lo confina dentro de una burbuja magnética llamada heliosfera. (Fig. 12). Exactamente dónde está la heliopausa ha sido una de las grandes preguntas sin respuesta en la física espacial. Al estudiar las emisiones de radio, los científicos ahora teorizan que la heliopausa existe entre 90 y 120 unidades astronómicas (UA) del Sol. (Una UA es igual a 150 millones de kilómetros, que es la distancia de la Tierra al Sol).

Los científicos confirmaron que la Voyager 2 abandonó la influencia del Sol el 5 de noviembre de 2018. Voyager 1 había entrado al espacio interestelar en 2012.

https://voyager.jpl.nasa.gov/


Fig. 12 - La heliosfera y sus partes constitutivas



Termination Shock (Choque de terminación): El viento solar, una fina corriente de gas cargado eléctricamente, sopla hacia afuera a miles de millones de kilómetros del Sol. Este viento viaja a una velocidad promedio que varía de 300 a 700 kilómetros por segundo hasta que alcanza el choque de terminación. En este punto, la velocidad del viento solar cae abruptamente cuando comienza a sentir los efectos del viento interestelar.

Heliosphere (Heliosfera): el viento solar, que emana del Sol, crea una burbuja que se extiende mucho más allá de las órbitas de los planetas. Esta burbuja es la heliosfera, con la forma de una manga de viento larga, mientras se mueve con el Sol a través del espacio interestelar.

Heliosheath (Heliovaina): La heliovaina es la región exterior de la heliosfera, justo más allá del choque de terminación, el punto donde el viento solar se desacelera abruptamente, volviéndose más denso y más caliente. El viento solar se acumula a medida que presiona hacia afuera contra el viento que se acerca en el espacio interestelar.

Heliopause (Heliopausa): el límite entre el viento solar y el viento interestelar es la heliopausa, donde la presión de los dos vientos está en equilibrio. Este equilibrio de presión hace que el viento solar retroceda y fluya por la cola de la heliosfera.

Bow shock (Choque de proa): a medida que la heliosfera atraviesa el espacio interestelar, se forma un  arco de choque, similar al que se forma cuando un barco navega en el océano.


También están presentes en esta ilustración las dos naves espaciales Voyager con sus trayectorias aproximadas fuera de la heliosfera. La Voyager I se desvió hacia el norte por encima del plano de las órbitas de los planetas cuando pasó por Saturno en 1980. La Voyager II fue desviada hacia abajo por Neptuno y se dirige hacia el sur por debajo del plano de los planetas.

Crédito: NASA / Goddard / Walt Feimer


Listado de Instrumentos científicos

1. Imaging Science System (ISS) 

2. Espectrómetro ultravioleta (UVS) 

3. Espectrómetro de interferómetro infrarrojo (IRIS) 

4. Experimento de radioastronomía planetaria (PRA) 

5. Fotopolarímetro (PPS) 

6. Magnetómetro de flujo triaxial (MAG) 

7. Espectrómetro de plasma (PLS) 

8. Experimento de partículas cargadas de baja energía (LECP) 

9. Experimento de ondas de plasma (PWS) 

10. Telescopio de rayos cósmicos (CRS) 

11. Sistema de radiociencia (RSS)

El espectrómetro ultravioleta (UVS) es el único instrumento en la plataforma de escaneo que todavía está funcionando. La plataforma de escaneo está estacionada en una posición fija y no se articula. El calefactor del espectrómetro y radiómetro infrarrojo (IRIS) se apagó para ahorrar energía en la Voyager 1 el 7 de diciembre de 2011. El 21 de enero de 2014, el calefactor suplementario de la plataforma de escaneo también se apagó para ahorrar energía. El calentador IRIS y el calentador de la plataforma de escaneo se utilizaron para mantener los UVS calientes. La temperatura UVS ha caído por debajo de los límites de medición del sensor; sin embargo, UVS sigue funcionando. El científico esperaba seguir recibiendo datos del UVS hasta 2016, momento en el que el instrumento se apagaría para ahorrar energía.

Sin embargo, hay varios otros campos e instrumentos de partículas que pueden continuar enviando datos mientras la nave espacial permanezca viva. Incluyen: el subsistema de rayos cósmicos, el instrumento de partículas de carga de baja energía, el magnetómetro, el subsistema de plasma, el subsistema de ondas de plasma y el instrumento de radioastronomía planetaria. Salvo eventos catastróficos, el JPL debería poder recuperar esta información durante al menos los próximos 20 y quizás incluso los próximos 30 años.

La energía de las Voyager en síntesis

De acuerdo a lo que hemos visto, hay 4 energías en juego en las sondas Voyager:

1º) La energía de los cohetes desechables Titán-Centauro que les permitió liberarse de la gravedad terrestre.

2º) La energía de los generadores termoeléctricos de radioisótopos de varios cientos de vatios (MHW RTG) que les permite alimentar todo el instrumental y equipamiento electrónico.

3º) La energía tomada de los planetas mediante la asistencia gravitatoria.

4º) La energía de los 100 Kg de hidracina, contenida en el tanque esférico de titanio, de 70 cm de diámetro, que les permite funcionar a los cohetes propulsores..

Los responsables del proyecto Voyager

El director del proyecto Voyager para la Misión Interestelar es George P. Textor de JPL. El científico del proyecto Voyager es el Dr. Edward C. Stone del Instituto de Tecnología de California. El científico asistente del proyecto para el sobrevuelo de Júpiter fue el Dr. Arthur L. Lane, seguido por el Dr. Ellis D. Miner para los encuentros con Saturno, Urano y Neptuno. Ambos están con JPL.

Las Telecomunicaciones de las sondas Voyager 

https://youtu.be/bzkWEWLrq8I

Las sondas Voyager incluyen una gran antena parabólica de alta ganancia, de 3,7 m de diámetro, para transmitir datos a través de la Red de Espacio Profundo (Deep Space Network - DSN) de la Nasa en la Tierra.

La DSN también proporciona observaciones de radar y radioastronomía que mejoran nuestra comprensión del sistema solar y del universo en general.

La DSN es operada por el JPL (Jet Propulsion Laboratory) de la NASA, que también opera muchas de las misiones espaciales robóticas interplanetarias de la agencia.

La DSN consta de tres estaciones equidistantes entre sí, separadas aproximadamente a 120 grados de longitud, en todo el mundo. Estos sitios están en Goldstone, cerca de Barstow, California, cerca de Madrid, España  y cerca de Canberra, Australia. (Fig.13)


Fig. 13 – La ubicación de las 3 estaciones DSN en el mundo


En la Fig. 14 se muestra una vista de la estación DSN de Madrid. La ubicación estratégica de estos sitios, cada 120º, permite una comunicación constante con las naves espaciales a medida que nuestro planeta gira; antes de que una nave espacial distante se hunda debajo del horizonte en un sitio DSN, otro sitio puede captar la señal y seguir comunicándose.

Las comunicaciones se realizan a través de la banda S (aproximadamente 13 cm de longitud de onda) y la banda X (aproximadamente 3,6 cm de longitud de onda), lo que proporciona velocidades de datos de hasta 115,2 kilobits por segundo a la distancia de Júpiter, y luego disminuyen constantemente a medida que aumenta la distancia, debido a la ley del cuadrado inverso. Cuando la nave espacial no puede comunicarse con la Tierra, la grabadora de cinta digital (DTR) puede grabar alrededor de 64 megabytes de datos para su transmisión en otro momento.


Fig. 14 – Estación de Comunicaciones de la Red de Espacio Profundo – DSN, de la Nasa en Madrid (España)




Según un informe de la Nasa, las antenas de rastreo de la Red de espacio profundo son muy sensibles,  ya que deben recibir información de las Voyager de una señal de solo 10 elevado a la -16 vatios, lo que expresado en dBm, nos da:
-16
10 log10  W / 1mW = (- 160.log10 + 10 log 1000) dBm = (- 160 +30) dBm = 

= - 130 dBm


Para evitar manchas en las imágenes de televisión de la Voyager, las velocidades angulares de la nave deben ser extremadamente pequeñas para mantener las cámaras lo más estables posible durante el tiempo de exposición. Cada nave espacial es tan estable que las velocidades angulares suelen ser 15 veces más lentas que el movimiento de la manecilla de las horas de un reloj. Pero incluso esto no fue lo suficientemente estable en Neptuno, donde los niveles de luz son 900 veces más débiles que los de la Tierra. Los ingenieros de la nave espacial idearon formas de hacer que la Voyager sea 30 veces más estable que la aguja de las horas de un reloj.



Referencias


http://mtc-m21c.sid.inpe.br/col/sid.inpe.br/mtc-m21c/2020/07.22.11.13/doc/Negri-Prado2020_Article_AHistoricalReviewOfTheTheoryOf.pdf

https://en.wikipedia.org/wiki/Voyager_2

https://en.wikipedia.org/wiki/Voyager_1

https://voyager.jpl.nasa.gov/frequently-asked-questions/fact-sheet/   Hoja de hechos de La misión planetaria Voyager – NASA 

https://www.youtube.com/watch?v=lfYM0UUfSMw   La ENERGÍA ᶜᵃˢᶦ INFINITA del Voyager  ⚡  Cómo Funciona una Batería Nuclear

https://www.youtube.com/watch?v=6MPIxO66G8E  Sistemas de propulsión espacial - Sociedad Malagueña de Astronomía

https://open.spotify.com/playlist/6pcuzwZSIw7OgL149bgJmZ?si=auM3b-xnTWWxJ1pH9BENGQ    Voyager Golden Record

https://mail.google.com/mail/u/0/#sent?projector=1   ¡La NASA restablece el contacto con la Voyager!

https://voyager.jpl.nasa.gov/frequently-asked-questions/fact-sheet/   Hoja de hechos de La misión planetaria Voyager

https://www.youtube.com/watch?v=AfNU1Riw0w8&t=6s   ¡La NASA restablece el contacto con la Voyager, a casi 19 mil millones de kilómetros de la Tierra!

https://www.youtube.com/watch?v=zhb43EbnvpI&t=95s   ¿Dónde termina el sistema solar? La nube de Oort.





















sábado, 8 de abril de 2017

Estructura del Sol y su influencia sobre la Tierra – 2º Parte



El Espacio Terrestre
Los efectos de la radiación y de las partículas que salen del Sol serían mortales para los habitantes de la Tierra si no fuera porque hay dos mecanismos protectores. El primero es la atmósfera de la Tierra, que bloquea los rayos X y la mayor parte de la radiación ultravioleta. Cuando los rayos X o los rayos ultravioletas se encuentran con la atmósfera, chocan con sus moléculas y son absorbidos por ellas, haciendo que las moléculas se ionicen; los fotones son re-emitidos, pero a longitudes de onda mucho más largas (y menos biológicamente destructivas). El segundo mecanismo de protección es el campo magnético de la Tierra. Esto protege a los organismos vivos de las partículas cargadas que llegan al planeta constantemente, como parte del viento solar y las ráfagas mucho más grandes que llegan después de las eyecciones de masa del Sol.
Cuando las partículas cargadas encuentran el campo magnético de la Tierra, generalmente se enrollan alrededor de las líneas de campo. Solo cuando el camino de la partícula es paralelo al campo, puede viajar sin ser deflexionada. Si la partícula tiene algún movimento transversal a las líneas de campo, sufrirá una deflexión siguiendo una trayectoria circular o en espiral producida por la fuerza de Lorentz.
La mayoría de las partículas cargadas del viento solar son desviadas por el campo magnético de la Tierra en una zona llamada  magnetopausa, ubicada a una distancia de unos 10 radios de la Tierra por encima de la Tierra en el lado que es de día. Dentro de la magnetopausa, el campo magnético de la Tierra tiene el efecto dominante sobre el movimiento de las partículas, y fuera de ella el campo magnético del viento solar tiene el control.
Hasta 1960, el campo magnético de la Tierra, llamado campo geomagnético, se pensó que era el campo de  un dipolo simple, como el de una barra imantada. Todavía no conocemos los detalles de lo que produce el campo geomagnético, excepto que debe haber corrientes circulando dentro de la Tierra, probablemente asociadas con el núcleo fundido. Con el descubrimiento del viento solar, los físicos se dieron cuenta de que el campo magnético de la Tierra es “empujado” desde el Sol. El viento solar ejerce una presión en el campo magnético de la Tierra que lo comprime en el lado que mira hacia el Sol (día) y lo estira en una cola muy larga en el lado más alejado del Sol (noche). Esta envoltura magnética compleja se llama magnetósfera (Figura 1).


Fig.1 – El campo magnétco de la tierra afectado por el viento solar

En el lado que mira hacia el Sol, el viento solar comprime la magnetósfera hasta  una distancia de unos 10 radios terrestres; en el lado opuesto, la cola del campo magnético se extiende por más de 1000 radios terrestres. La magnetósfera está llena de plasmas tenues de diferentes densidades y temperaturas, que se originan del viento solar y la ionosfera. La ionosfera es una capa altamente cargada de la atmósfera de la Tierra que está formada por el efecto ionizante de la radiación solar sobre las moléculas atmosféricas. A principios de los años sesenta, los físicos solares comenzaron a darse cuenta de que el viento solar lleva el campo magnético del Sol hacia los confines del sistema solar. Esta extensión del campo magnético del Sol se llama campo magnético interplanetario y puede unirse con líneas de campo geomagnético originadas en las regiones polares de la Tierra. Esta unión de los campos magnéticos del Sol y de la Tierra se llama reconexión magnética, y sucede de manera más efectiva cuando los dos campos son antiparalelos (igual dirección y sentido opuesto). A través de la reconexión los campos magnéticos del Sol y la Tierra se unen.
Las partículas de viento solar que se aproximan a la Tierra pueden entrar en la magnetósfera debido a la reconexión y luego viajar a lo largo de las líneas de campo geomagnético en una trayectoria de sacacorchos (Figura 2).

Fig. 2 – Partículas del viento solar siguiendo una trayectoria de sacacorcho.

Los iones positivos y los electrones siguen líneas de campo magnético (en sentidos opuestos) para producir lo que se denominan corrientes alineadas en el campo. El viento solar y la magnetósfera forman un vasto generador eléctrico que convierte la energía cinética de las partículas del viento solar en energía eléctrica. La potencia producida por este generador magneto-hidrodinámico puede superar los 10¹² vatios, aproximadamente, igual a la tasa media de consumo de energía en los Estados Unidos! Los plasmas y corrientes muy complejas en la magnetosfera no se comprenden completamente. Algunas de las partículas del viento solar viajan de regreso a lo largo de la cola magnética en corrientes que hacen que la cola prezca que tiene una batería gigante adentro de ella. Algunas partículas siguen las líneas de campo que convergen cerca de las regiones polares de la tierra y rebotan hacia adelante y hacia atrás, atrapadas en un espejo magnético. Otras partículas se inyectan en la ionosfera y forman un óvalo de luz alrededor de las regiones polares de la Tierra, llamadas auroras ovales. (Figura 2)
Las auroras son causadas por electrones chocando con moléculas y átomos en la ionosfera (Figura 3).

Fig.3 – Formación de las auroras.

Estas colisiones ionizan las moléculas y las excitan para emitir un amplio espectro de luz desde el infrarrojo al ultravioleta. La emisión auroral más común es una luz verde-blanquecina con una longitud de onda de 558 nm, que es producida por el oxígeno atómico. Una hermosa emisión de color rosa proviene de moléculas excitadas de nitrógeno. Las amplias y movedizas cortinas de color que resultan de la excitación molecular son familiares a las personas de las latitudes más al norte y más al sur, aunque se pueden ver desde cualquier parte de la Tierra si las condiciones son favorables. Las auroras se producen cerca de las regiones polares norte y sur de la Tierra, y las dos vistas son imágenes casi especulares entre sí. Las luces del norte se llaman  auroras boreales, mientras que las luces del sur se llaman auroras australes. Desde principios de 1900 los científicos han sospechado que tanto las auroras como las variaciones en el campo magnético de la Tierra deben ser causadas por algún tipo de corrientes que fluyen en la atmósfera superior. Hoy sabemos que hay muchas corrientes que fluyen en la magnetosfera, causadas por la interacción muy complicada entre el viento solar y el campo magnético de la Tierra. Aunque actualmente estas corrientes sólo se comprenden parcialmente, la que se ha estudiado más extensamente es la corriente de Birkeland, que está asociada con las auroras. Cuando el viento solar encuentra el campo magnético de la tierra, a unos 50.000 km sobre la Tierra, se genera una fuerza electromotriz (f.e.m.) de unos 100.000 voltios. Esta f.e.m. aplicada se distribuye a través de la magnetosfera y de la atmósfera superior de la tierra, tanto como el voltaje de un generador de la electricidad se distribuye alrededor de una red eléctrica. Una parte de la f.e.m. generada por el viento solar, tal vez de unos 10.000 voltios, acelera los electrones por líneas de campo magnético hacia la ionósfera a altitudes de unos 100 km. Estos electrones primero viajan horizontalmente y luego de nuevo a la atmósfera superior para formar un circuito cerrado. Aunque este circuito tiene muchas similitudes con un circuito simple con cables y una batería, también es muy complejo ya que se produce en el espacio tridimensional y varía enormemente en el tiempo a medida que cambia la intensidad del viento solar. Corrientes de hasta un millón de amperes son comunes, y la potencia total producida en este generador gigante puede ser tanto como 3 x 10¹²vatios! Son los electrones de alta velocidad cerca del fondo de este bucle de corriente los que chocan con moléculas y átomos de la atmósfera que producen las auroras. La emisión auroral más fuerte proviene de altitudes de unos 100 km. Como con cualquier circuito simple, la energía se disipa a medida que los electrones fluyen alrededor del bucle. Parte de esta energía aparece como la luz de las auroras, pero la mayor parte de ella se convierte en energía térmica, que calienta la atmósfera. Otro resultado importante de la corriente de Birkeland es que, como cualquier bucle de corriente, produce un campo magnético. Este campo se extiende hasta la superficie de la Tierra donde se suma al campo geomagnético, causando que fluctúe. Estas fluctuaciones en el campo magnético pueden entonces inducir corrientes en la superficie de la Tierra, o en conductores como líneas eléctricas o tuberías. Todo esto está determinado por el comportamiento del viento solar que llega a la Tierra, que a su vez está determinado por los acontecimientos que tienen lugar en el Sol. Cuando las auroras son muy visibles, a menudo es una señal de que hay un mayor flujo de partículas del viento solar. También significa que muchos de nuestros sistemas eléctricos y electrónicos en la Tierra pueden ser interrumpidos o incluso dañados. 
Efectos Terrestres
El complejo acoplamiento del viento solar y el campo geomagnético produce muchos efectos cerca de la Tierra. La Tierra está incrustada en la atmósfera externa del Sol y, por lo tanto, se ve afectada por los eventos que ocurren en las capas superficiales y en las regiones coronales del Sol. Los efectos terrestres son el resultado de tres tipos generales de condiciones en el Sol: llamaradas eruptivas (eruptive flares), filamentos desapareciendo y agujeros coronales frente a la Tierra.
Las llamaradas son fogonazos de corto plazo, que duran minutos u horas. Por lo general, se producen cerca de regiones activas en el Sol, donde se producen cambios abruptos en el campo magnético. Todavía falta una comprensión completa de las condiciones y la secuencia de eventos asociados con las llamaradas, pero generalmente cuando comienza una llamarada, el plasma es acelerado hacia afuera del Sol.
Este plasma generalmente regresa de forma arqueada y, al chocar con el material más denso de la cromosfera, emite rayos X de Bremsstrahlung. En llamaradas más eruptivas, el plasma es lanzado más lejos del Sol, y esta radiación puede tener un efecto significativo si alcanza el medio ambiente de la Tierra.
La actividad eruptiva a largo plazo suele asociarse con la desaparición de los filamentos. Los filamentos son los rasgos largos, como de cadena, que aparecen prominentemente en fotos del Sol (Figura 4).

Fig. 4 - Filamentos

Se cuelgan como nubes en la baja cromosfera durante días o semanas y luego desaparecen, en la mayoría de los casos disipando, como si las nubes de la Tierra se "quemaran". En otros casos, sin embargo, los filamentos desaparecen al levantarse, alejándose de la cromosfera para formar unas prominencias arqueadas gigantes.
En algunos casos, las prominencias se separan del Sol y grandes ráfagas de plasma se lanzan hacia el espacio.
La tercera fuente de masa que sale del Sol es el agujero coronal, fácilmente visto como una región oscura en una foto de rayos X del Sol (Figura 5).

Fig.5
Las líneas de campo magnético se extienden hacia afuera de los agujeros coronales, en contraste con otras regiones del Sol, donde las líneas de campo vuelven a conectarse (Figura 5). La estructura de campo abierto de los orificios coronales actúa como un conducto para plasma de baja densidad que fluye de manera constante. Los agujeros coronales residen permanentemente cerca de los polos del Sol, y el viento solar que fluye hacia afuera de éstos, generalmente no alcanza la tierra. Pero durante algunas rotaciones del Sol, los agujeros coronales se forman en las latitudes más bajas, mirando hacia la Tierra (Figura 5), y estos actúan como una manguera de incendio ampliamente enfocada rociando la Tierra con una alta intensidad de partículas cargadas.
Ahora sabemos que los orificios coronales de latitud media (generalmente ocurridos durante la fase de actividad solar después del máximo solar) son fuentes de corrientes de viento solar de alta velocidad, que recibe la Tierra en sincronismo con la rotación solar de 27 días. Anteriormente la causa de estas tormentas geomagnéticas recurrentes era desconocida, por lo que las regiones se llamaron M-regiones, M por misterioso. Las tormentas mayores no recurrentes y las grandes tormentas geomagnéticas están casi siempre asociadas con las eyecciones de masa coronal (EMC) y con las ondas de choque asociadas con las CME.
Hace varios siglos, los efectos disruptivos del Sol eran totalmente desapercibidos para los seres humanos. Pero a medida que se desarrollaba la tecnología que utilizaba corrientes, conductores y eventualmente ondas electromagnéticas, los efectos disruptivos del Sol se hicieron evidentes. Los primeros sistemas de telégrafos de los años 1800 estaban sujetos a corrientes misteriosas, que parecían generarse espontáneamente. No fue hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando las comunicaciones de radio fueron altamente confiables, que los disturbios solares fueron reconocidos como un problema serio. Desde entonces, nuestra confianza en la tecnología electrónica ha crecido exponencialmente y también tiene el potencial disruptivo del Sol. El colapso masivo del sistema de energía de Hydro-Québec en 1989, que resultó en la pérdida temporal de 9450 megavatios hora de energía eléctrica, probablemente marcó el momento en que alguien más, que sólo la comunidad científica, tomó en serio las perturbaciones solares. A continuación se describen algunos de los principales efectos que constituyen un problema.
Corrientes inducidas geomagnéticamente
Cuando una intensa oleada de viento solar llega a la Tierra, hay muchos cambios que ocurren en la magnetósfera. El lado del día de la magnetosfera se comprime más cerca de la superficie de la Tierra y el campo geomagnético fluctúa salvajemente. Este tipo de evento es generalmente llamado una tormenta geomagnética. Durante una tormenta geomagnética, las corrientes de latitudes altas que ocurren en la ionósfera cambian rápidamente, en respuesta a los cambios en el viento solar. Estas corrientes producen sus propios campos magnéticos que se combinan con el campo magnético de la Tierra. A nivel del suelo, el resultado es un campo magnético cambiante que induce corrientes en cualquier conductor que esté presente. Estas son llamadas corrientes inducidas geomagneticamente, que a menudo circulan a través de la tierra, no siendo percibidas por los seres humanos. Pero cuando los buenos conductores están presentes, como tuberías y líneas de transmisión de energía eléctrica, las corrientes viajan a través de éstos también. Estas corrientes son el resultado de voltajes que son inducidos durante tormentas geomagnéticas. Se han medido tensiones tan altas como 10 voltios por milla. Aunque esto puede parecer pequeño, conduce a una diferencia de potencial de 10.000 voltios en una tubería o línea eléctrica de 1.000 millas de largo. En 1957 se registraron diferencias de voltaje de 3.000 V a lo largo de un cable transatlántico entre Terranova e Irlanda.
Las corrientes inducidas son mucho más graves en las latitudes más altas, cerca del óvalo auroral y en áreas que se encuentran sobre grandes depósitos de roca ígnea. Debido a que la roca ígnea tiene una conductividad baja, las corrientes inducidas tienden a tomar un camino a través de los conductores artificiales metálicos. En las tuberías, estas corrientes causan una mayor corrosión y el mal funcionamiento de los medidores de flujo del fluído transportado. Por el oleoducto de Alaska han circulado hasta 1.000 A durante las tormentas geomagnéticas.
En los grandes sistemas de energía eléctrica, como Hydro-Québec (en Canadá), los aumentos de corriente, debido a estas corrietes inducidas,  sobrecargan los transformadores y  bancos de capacitores, causando daños y apagones.
El problema se agrava por el hecho de que las corrientes inducidas geomagneticamente son en gran parte de corriente continua, mientras que todos nuestros sistemas de energía son de corriente alterna. Hydro-Quebec fue especialmente vulnerable, porque se encuentra bastante al norte y se encuentra por encima de enormes formaciones rocosas ígneas. Desde 1989 las compañías eléctricas se han preocupado mucho por las tormentas geomagnéticas. Con una mejor advertencia, las centrales eléctricas pueden protegerse en cierta medida, pero todavía hay un alto grado de vulnerabilidad. Los ingenieros eléctricos están intentando diseñar mecanismos de protección, pero a medida que construimos sistemas de energía más grandes, con más millas de líneas de transmisión, nuestra vulnerabilidad aumenta.
Este fenómeno debería ser tenido en cuenta en la gran extensión de líneas elétricas de 500KV instaladas en la Patagonia argentina en los últimos años.
Comunicaciones
Muchos de nuestros sistemas de comunicación utilizan la ionosfera para reflejar las señales de radio a larga distancia (HF). Debido a que la ionosfera se altera durante las tormentas geomagnéticas, estas comunicaciones reflejadas a menudo se distorsionan o desaparecen completamente. A pesar de que las emisiones de radio comerciales y de televisión rara vez se ven afectadas (VHF y UHF), la comunicación a distancias más largas, como tierra a aire, barco a tierra, Voz de América y radioaficionados, se interrumpen frecuentemente. Varios sistemas militares, como la alerta temprana, el radar en el horizonte y la detección de submarinos, se ven muy obstaculizados durante los momentos de alta actividad solar. Algunos tipos de comunicación de radio pueden ser "atascados" por los niveles aumentados de salida de radiofrecuencias del Sol. El atasco de las frecuencias de control de tráfico aéreo puede crear situaciones peligrosas para los viajeros aéreos. También hay muchos sistemas de navegación, que están en uso generalizado hoy en día, que son vulnerables a las perturbaciones solares. Los aviones y los buques utilizan señales de transmisores ubicados en todo el mundo para triangular sus posiciones. La actividad solar puede hacer que estos sistemas den información de localización que es inexacta por varios kilómetros. Si los navegadores son alertados de que un evento de protones o una tormenta geomagnética están en progreso, pueden cambiar a un sistema de respaldo.
Satélites
Los satélites, se colocan en órbitas altas que están por encima de la mayor parte de la atmósfera de la Tierra, de modo que tienen poco rozamiento por fricción que les afecte. Los satélites de comunicaciones, en órbitas geosíncronas, están a cerca de 6 radios terrestres de altura (a unos 36.000Km de altura). Los satélites de órbita baja, que giran alrededor de la Tierra cada 2 horas aproximadamente, apenas sobrepasan la atmósfera terrestre. Durante los períodos de alta actividad solar hay un aumento en la radiación ultravioleta y la entrada de energía auroral, y esto calienta la atmósfera de la Tierra, causando su expansión. Los satélites de órbita baja encuentran entonces una mayor resistencia que los hace caer a órbitas más bajas. Los satélites con sistemas de propulsión, y el combustible para accionarlos, pueden ser elevados de nuevo a sus órbitas correctas, pero algunas de las órbitas de los satélites se descompondrán causando que caigan a la Tierra; este fue el destino del Skylab. Los satélites altos, en órbitas geosincrónicas, no están sujetos a la resistencia del calentamiento atmosférico, pero están sometidos al viento solar. Estos satélites están generalmente bien protegidos de las partículas del viento solar por la magnetósfera, que normalmente tiene un grosor mínimo de unos 10 radios de la Tierra. Pero cuando una oleada de viento solar llega a la Tierra, el lado frontal de la magnetosfera puede ser comprimido o erosionado hasta un espesor de aproximadamente 4 radios de la Tierra. Esto coloca a los satélites altos fuera del escudo protector de la magnetosfera. El impacto de las partículas de alta velocidad tiene un efecto corrosivo sobre los satélites, y la acumulación de carga puede resultar de estas partículas. Las descargas eléctricas pueden atravesar los componentes de la nave espacial causando daños.
Efectos biológicos
Para gran parte de la población mundial, que vive en las latitudes medias, probablemente hay muy poco efecto directo cuando ocurre la actividad solar. Protones y electrones no alcanzan la superficie de la Tierra debido a la protección de la magnetosfera.
Sin embargo, los aviones que vuelan rutas de alta altitud polar están sujetos a un mayor flujo de protones porque el blindaje magnético es débil cerca de los polos. Todavía no se sabe cuán grave es esto para los pasajeros, pero algunos expertos aconsejan a las mujeres embarazadas no volar en rutas polares durante los momentos de alta actividad solar. También hay gran preocupación por la seguridad de los astronautas durante los eventos de protones solares. Los astronautas en los vuelos del transbordador espacial están bastante seguros porque el transbordador permanece en una órbita relativamente baja, bien protegida por la magnetosfera. La nave espacial proporciona un buen blindaje contra las partículas, pero cuando los astronautas están fuera de la nave espacial, están en un peligro mucho mayor. Los protones energéticos pueden penetrar profundamente en la magnetosfera y exponer a un astronauta a una dosis peligrosa de radiación. Las misiones espaciales que salen de la magnetosfera, como las misiones de Luna o Marte, tendrán que lidiar con los problemas de las perturbaciones solares. Un viaje a Marte tomará de 2 a 3 años, y los problemas de exposición a los efectos solares serán significativos. En la Estación espacial internacional, que está en una órbita baja,  los astronautas estan trabajando afuera por largos períodos de tiempo, y son muy vulnerables a la radiación solar. No obstante se ha observado que hay ciertos fenómenos que se producen en la órbita de la estación espacial, que mejoran la situación para los astronautas, con respecto a cuando no hay tormentas solares. En las referencias se encuentran enlaces que explican este fenómeno.
Hay muchas preguntas acerca de cómo proteger a los seres humanos de los efectos de la actividad solar, pero la capacidad de predecir eventos peligrosos de la energía solar, y dar advertencia avanzada a los que son vulnerables, es una de nuestras protecciones más poderosas.
En la imagen de la Fig.6, se ha intentado resumir los efectos de las tormentas solares sobre  varios de los elementos afectados.

Fig.6 – Efectos terrestres del Sol

Nota relacionada:

Referencias:
[2] http://ow.ly/uJoz308eLsY (Orden ejecutiva de Obama: para ver copie y pegue en su navegador)